Los Dólares Liberados: Un Horizonte de Oportunidades y Riesgos en la Economía Argentina
A partir del 1° de enero, más de 20.000 millones de dólares que estaban depositados en Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA) obtienen ahora plena libertad. Este cambio ha despertado debates entre inversores y analistas sobre sus efectos en el mercado financiero y la economía real.
Estos fondos, previamente inmovilizados por normativas, no son capital fresco, sino recursos ya declarados que ahora podrán ser utilizados sin restricciones. La pregunta central es: ¿qué harán los propietarios de estos dólares?
Un Viento a Favor: Prospectivas Optimistas en el Mercado
Desde una perspectiva favorable, la liberación de estos fondos podría actuar como un soporte para el mercado de bonos. La escasez de alternativas de inversión atractivas hace que estos dólares encuentren un camino hacia la adquisición de bonos, ayudando a estabilizar su demanda.
Se espera que una porción significativa de este capital permanezca en el mercado financiero, sustentando los precios de los bonos, ya que los inversores, en busca de rendimiento, prefieren reinvertir en lugares que ofrezcan un riesgo controlado.
Puntos de Vista Negativos: Riesgos y Reducción de la Demanda
Sin embargo, no todos comparten esta visión optimista. Con la liberación, la preocupación radica en que estos 20.000 millones de dólares podrían salir del sistema financiero hacia inversiones en propiedades, bienes durables o incluso en el consumo, lo que podría reducir la demanda de bonos.
Diego Fraga menciona que los destinos potenciales son variados y que, aunque no se prevé un éxodo masivo de capital, existe un riesgo de que la presión sobre los precios de los bonos aumente, especialmente si surgen factores externos que alteren el clima económico.
Un Enfoque Neutro: ¿Descontado o Sin Sorpresas?
Entre las visiones optimista y negativa, algunos analistas adoptan un enfoque intermedio. Consideran que la liberación de fondos no representa un cambio radical, sino un evento ya anticipado por el mercado. Esto sugiere que los flujos de venta pueden no ser tan significativos debido a las limitadas opciones de inversión que ofrecen rendimientos superiores.
Rocco Abalsamo, asesor financiero, argumenta que el mercado no experimentará desarmes abruptos, reafirmando que la dinámica de este nuevo escenario se autorregula entre activos según el comportamiento de las tasas de interés.
Destino de los Dólares Liberados: Reasignaciones en el Circuito Financiero
Desde un ángulo impositivo, se espera que la mayoría de los dólares no salgan del sistema, sino que sean redistribuidos. Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, sugiere que ciertos cambios en la legislación fiscal podrían motivar a los inversores a destinar parte de sus recursos al mercado inmobiliario, especialmente si las reformas impositivas son favorables.
Iniciativas como el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) también podrían atraer parte de estos dólares hacia la inversión en empresas, creando un ambiente de crecimiento y estabilidad.
Un Año Decisivo: Evaluando el Impacto en 2026
La llegada de 2026 marca un hito crucial para observar cómo estos 20.000 millones de dólares impactarán en la economía. Los analistas seguirán de cerca los flujos de inversión hacia bonos, el comportamiento del dólar y los movimientos en el sector inmobiliario.
Este cambio en la disponibilidad de los fondos se presenta como una prueba significativa de la confianza del mercado argentino. Si esta confianza se mantiene, el impacto será positivo; de lo contrario, podría convertirse en un factor de presión.
