¿Por qué abandonamos nuestros propósitos de año nuevo? Descubre la clave para cumplirlos
Con el mes de enero en pleno desarrollo, muchos nos preguntamos por qué los objetivos que nos planteamos al inicio del año se desvanecen rápidamente. La psicología ofrece respuestas que pueden ayudarte a no rendirte.
La psicóloga Leyre San Martín, de la Universidad de Navarra, explica que no se trata de falta de voluntad, sino de una planificación deficiente. A menudo, los propósitos que formulamos son demasiado ambiciosos y carecen de concreción.
El ciclo de los propósitos: de la motivación al desánimo
Cada año, se repite el ciclo: comenzamos con una motivación elevada, pero ésta tiende a disminuir con el tiempo. San Martín señala que la clave radica en establecer propósitos más específicos y alcanzables. En lugar de fijar metas generales como «ahorrar», se recomienda definir objetivos claros, como «guardar 50 euros al mes».
La importancia de la planificación
Según San Martín, muchos abandonan sus intenciones porque son demasiado abstractas. Crear una lista priorizando los propósitos más relevantes puede facilitar el enfoque y la energía necesaria para cumplirlos, incluso cuando la motivación se tambalea.
Haz tus propósitos personales
Copiar metas ajenas no es la solución. Reflexiona sobre tus propias aspiraciones y elige propósitos que se alineen con tus valores y deseos personales. Dicha autenticidad hará que tu compromiso sea más sólido.
Compromiso social y autoevaluación
Compartir tus aspiraciones con amigos y familiares puede proporcionar el apoyo adicional que necesitas en momentos de debilidad. Recuerda que los propósitos también pueden incluir acciones que beneficien a otros, como fortalecer tus relaciones o participar en actividades solidarias.
Aprende a interpretar los fracasos
Si no logras tus objetivos, evalúa la situación con una perspectiva crítica. Pregúntate si es un verdadero fracaso o una percepción errónea que te impide avanzar. La autocompasión y la reflexión son fundamentales para no quedarte estancado.
Finalmente, considera tus propósitos como un viaje de autoconocimiento y desarrollo personal. Cada paso cuenta para descubrir habilidades y capacidades que quizás no conocías, y cada pequeña victoria te acercará a convertirte en la mejor versión de ti mismo.
