La Inequidad en el Mercado Lechero: Productores en Crisis
A pesar del crecimiento en la producción láctea, los tamberos enfrentan la caída de precios y pérdidas de rentabilidad. La voz de Norberto Ferrari resalta la urgencia de un cambio.
Norberto Ferrari, coordinador de la Mesa de Lechería de CRA, alertó en una entrevista con Canal E sobre la creciente tensión en el sector lechero argentino. A pesar de que la producción láctea ha aumentado, esto no se refleja en los precios que reciben los tamberos, exacerbando la crisis en el sector.
El Productor Lechero como Variable de Ajuste
Ferrari señaló que, aunque el contexto externo es prometedor con la apertura de más de 130 mercados para las exportaciones lácteas, el desarrollo interno sigue estancado. “Hay un desacople entre la producción y el mercado, lo que frena el progreso de toda la cadena láctea”, aseguró. En este desbalance, el productor se convierte en la variable de ajuste, sometido a condiciones desfavorables.
Precios en Dólares: Una Realidad Alarmante
El enfoque principal del reclamo se centra en la drástica caída del precio de la leche en dólares. Según Ferrari, aunque el precio se ha mantenido estable en pesos, su valor real ha disminuido. “Al inicio de enero, el precio se situaba en 43 centavos de dólar, pero hoy apenas llega a 33”, explicó, destacando que la mayoría de los insumos se cotizan en dólares.
Impacto Devastador en la Rentabilidad
La rentabilidad del sector se ha visto gravemente afectada. “Hemos observado una disminución significativa de ingresos en un entorno inflacionario donde los costos se disparan a un ritmo del 33%”, afirmó Ferrari. Este desfase ha llevado a una situación de “rentabilidad negativa”, tal como indica el INPE en sus modelos más recientes.
La Clave: Fortalecer la Exportación
Ferrari sostiene que la única solución a esta crisis es potenciar el perfil exportador del sector lácteo. “Es fundamental trabajar en la exportación para garantizar que la producción excedente se canalice adecuadamente”, subrayó. Sin embargo, advirtió que es imperativo que los precios internacionales se reflejen en el productor. “Si no se trasladan los beneficios, no hay incentivo para que el productor continúe operando”, concluyó.
