¿Puede una Orquesta Soñar? La Revolución Musical de Hadrian Ávila Arzuza en Córdoba
En un mundo donde la atención se mide en segundos, Hadrian Ávila Arzuza, director de orquesta colombiano radicado en Córdoba, invita a los más jóvenes a descubrir el poder transformador de la música clásica a través de su proyecto “Conciertos para soñar”.
Rompiendo Barreras entre Escenario y Platea
El director, junto a Coqui Dutti, al frente del Teatro Real, propone una experiencia única que busca derribar los muros que separan al público de la música académica. A través de la curiosidad infantil, su objetivo es democratizar el acceso a la cultura.
Conciertos que Inspiran y Enseñan
Hadrian Ávila Arzuza reflexiona sobre la importancia de la educación artística en la infancia. En su opinión, permitir que los niños experimenten el arte desde pequeños no solo enriquece su desarrollo, sino que también les brinda herramientas para su futuro.
¿Cómo Captar la Atención en la Era Digital?
«Lo que hacemos tiene una magia implícita», señala Ávila. La Orquesta de la Universidad (UNC) abre sus ensayos al público, creando un ambiente vibrante y participativo. La idea es que los niños se entretengan y despierten su curiosidad intelectual, fundamental para cualquier actividad.
La Educación Artística como Pilar Fundamental
Ávila enfatiza que es crucial que desde pequeños se les ofrezca educación artística y deportiva. La creatividad es esencial, incluso en un mundo dominado por la tecnología. «El arte iguala, desarrolla la imaginación y enseña coordinación», asegura.
Un Cambio de Paradigma en los Conciertos
La experiencia sensorial de un concierto en vivo es verdaderamente única. «Un niño puede bailar espontáneamente al escuchar una orquesta», dice el director, quien considera que la participación activa es esencial para transformar al niño de espectador pasivo en un creador.
Desmitificando la Música Clásica
El desprestigio de la música académica como un bien exclusivo debe cambiar. Las instituciones culturales tienen la responsabilidad de garantizar un acceso más democrático, manteniendo el equilibrio entre lo formal y lo entretenido.
Educar desde la Sensibilidad
Ávila sostiene que la educación del público debe comenzar por la experiencia sensorial. La música en vivo es una forma de meditación y conexión. La parte educativa debe llegar después, cuando se sientan inspirados a explorar la teoría detrás de lo que han vivido.
El Arte como Refugio y Salvación
«La música da identidad», afirma. Para muchos jóvenes, pertenecer a una orquesta puede ser una salida de contextos difíciles. La educación artística no debe ser un privilegio, sino un derecho accesible para todos.
Inspiración para Nuevas Generaciones
Ávila recuerda sus propias experiencias sonoras de la infancia y cómo evocarlas es esencial para conectar con los jóvenes de hoy. Crear un legado de apreciación musical es el verdadero objetivo.
Un Público Abierto y Diverso
Finalmente, un público «educado» es aquel con apertura para entender y respetar las diferencias. La combinación de flexibilidad intelectual y sensibilidad es clave en la formación de una sociedad más armoniosa.
Para soñar. Los Conciertos para Soñar se desarrollan entre el Teatro Libertador San Martín y el Teatro Real, estableciendo cruces con los cuerpos artísticos. (Foto: Arnaldo-Colombaroli).
