Propuesta de bajada de la edad de imputabilidad: Debate encendido en la Argentina
El Gobierno de Javier Milei ha reavivado la polémica sobre la reforma penal juvenil, proponiendo bajar la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años. En un contexto donde la seguridad figura como una preocupación predominante, esta medida genera un intenso debate en la sociedad.
El reciente anuncio del Gobierno de Javier Milei sobre la intención de sancionar un régimen penal juvenil que reduce la edad de punibilidad ha causado revuelo en la opinión pública. En la actualidad, solo los menores de entre 16 y 18 años son considerados responsables legalmente, y la propuesta busca incluir a quienes tienen 14 años.
La estrategia de Milei: ¿desviación o solución?
Mientras la atención mediática se centraba en los devastadores incendios de la Patagonia, el Gobierno ha optado por reavivar un discurso punitivo. Muchos críticos señalan que esta movida solo busca desviar la atención de la crisis económica que afecta a la industria y a las pequeñas y medianas empresas, intentando así conectar con sectores de la sociedad que han sufrido la inseguridad.
Creación del “niño monstruo”
Desde distintos sectores se argumenta que la política comunicacional del oficialismo favorece la estigmatización de los jóvenes, reforzando el concepto sociológico del “niño monstruo”, donde se depositan los temores y frustraciones colectivas. Este enfoque es preocupante, ya que ignora la complejidad del problema social y penal.
Contexto internacional y su impacto
Es relevante considerar que países como Brasil, que han reducido la edad de imputabilidad a los 12 años, enfrentan tasas de homicidio significativamente más altas en comparación con Uruguay, donde se mantiene en 18 años y es uno de los más seguros de la región. En Argentina, la pauta actual de imputabilidad se traduce en la tasa de homicidios más baja de América Latina, con un promedio de 4.2 cada 100,000 habitantes.
Visiones encontradas entre expertos
Mientras que la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sostiene que “a delito de adulto corresponde pena de adulto”, muchos expertos en derecho penal y desarrollo infantil advierten que no se puede equiparar la criminalidad adolescente con la de un adulto. La Corte Suprema y organismos internacionales destacan la menor capacidad de juicio y la inmadurez emocional de los jóvenes en comparación con los adultos.
Un enfoque diferente
El procurador general de Buenos Aires, Julio Conte Grand, plantea que los jóvenes en conflicto con la ley requieren una respuesta social que priorice la reeducación y la prevención, en lugar del castigo. En este sentido, es notable que la urgencia gubernamental para reducir la edad de imputabilidad no se justifica, ya que los homicidios cometidos por menores de edad han mostrado una disminución significativa.
Hacia un nuevo enfoque en el tratamiento de menores
La propuesta de las autoridades se enfrenta a una creciente oposición y a la insatisfacción de expertos en derecho juvenil. En lugar de bajar la edad de imputabilidad, se deberían fortalecer las políticas de protección integral para niños y adolescentes, asegurando su desarrollo y reintegración social.
Hacia una reforma constructiva
Desde Unión por la Patria se está impulsando un dictamen que busca establecer un nuevo Régimen Penal Juvenil enfocado en la reeducación y protección de los menores, de acuerdo a las normas internacionales y a la Constitución Nacional. El objetivo es abordar la problemática desde una perspectiva más comprensiva y respetuosa de los derechos de los jóvenes.
