Alerta en el Comercio de Soja: Exigencias Inusuales de Multinacionales
La situación del comercio de soja en Argentina se complica. Fernando Rivara, presidente de la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales, denunció que empresas multinacionales están exigiendo datos sensibles de productores para poder llevar a cabo la compra de soja.
Durante su participación en Canal E, Rivara expuso cómo funciona el comercio granario en el país. Dijo que estas corporaciones están condicionando sus operaciones a la entrega de información privada, que consideran innecesaria para la transacción: “Las multinacionales, que forman parte de un oligopolio, están solicitando que antes de venderles la soja, tengamos que informar sobre las hectáreas del productor, el nombre del establecimiento y su ubicación”, comentó.
El Riesgo de No Proporcionar la Información
El dirigente sostuvo que la negativa a entregar datos sensibles puede resultar en el rechazo de las ventas. “Estamos indicando que si no compartimos esta información comercial, que no afecta a la operación, no se nos permitirá vender la soja. Esto es una medida coercitiva”, aseguró.
Rivara añadió que las reprimendas provienen de correos electrónicos de corredores de granos: “Nos han enviado formulaciones donde se advierte que la falta de datos llevará a rechazos de mercadería en el puerto”, indicó.
A pesar de la presión, Rivara destacó que no existe documentación oficial que respalde estas exigencias. “Cuando solicitamos a los corredores una nota formal del exportador, lo que recibimos son comunicaciones verbales”, explicó.
La Justificación Detrás de las Exigencias
Respecto a la razón que ofrecen las empresas para solicitar estos datos, Rivara comentó que se arguye la intención de evitar la compra de soja proveniente de áreas deforestadas. Sin embargo, este argumento es puesto en duda: “Alegan que necesitan esta información para evitar soja de campos deforestados a partir de 2025”, dijo.
El representante también recordó que ya existe un sistema en funcionamiento que se ocupa de este tema. “Hay organizaciones argentinas que se encargan de verificar que la soja comercializada no provenga de terrenos donde se han eliminado bosques nativos”, concluyó.
