Falleció Jorge Antonio Bergés, el médico involucrado en crímenes de lesa humanidad
La muerte del ex médico policial, condenado por múltiples delitos durante la dictadura argentina, ha provocado reacciones en la sociedad y en organismos de derechos humanos. Bergés tenía 83 años y sufría complicaciones de salud.
Jorge Antonio Bergés, un ex médico de la Policía bonaerense con un oscuro historial en el contexto de la dictadura argentina, falleció en una clínica a los 83 años. Su papel en la apropiación de niños y en torturas en centros clandestinos ha dejado una huella de dolor que resuena en la memoria colectiva del país.
Un pasado marcado por el terror
Nacido en Avellaneda en 1942, Bergés fue un oficial médico implicado en varios sitios de tortura, destacándose su actividad en el Pozo de Banfield. Condenado en al menos cuatro juicios desde 1986 hasta 2024, el último veredicto lo sentenció a prisión perpetua en el caso de Las Brigadas de La Plata. Su nombre está ligado a terribles crímenes, como la confección de certificados de nacimiento falsos para niños nacidos en cautiverio.
Condenas y justicia tardía
Una de las condenas más significativas se produjo en 2004, donde recibió prisión perpetua junto al ex comisario Miguel Etchecolatz. Esa sentencia marcó un precedente, pues por primera vez se castigó a partícipes de estos delitos que no eran directamente responsables de la sustracción de los niños. Posteriormente, en 2008, fue condenado nuevamente por otro caso similar.
El eco del testimonio de las víctimas
La diputada porteña Alejandrina Barry recordó la oscura actuación de Bergés, quien aseguraba la atención de las mujeres en trabajo de parto en situaciones de cautiverio. «Mi mamá estuvo secuestrada embarazada de mí en el mismo lugar donde él operaba», reveló, enfatizando que su condena se debió a la lucha incansable de los sobrevivientes que atestiguaron su accionar.
Testimonios que marcan la memoria colectiva
Uno de los testimonios más impactantes es el de Adriana Calvo, quien lo reconoció como su torturador en 1984. El relato de su experiencia agrega una dimensión personal a la historia, subrayando el sufrimiento de quienes vivieron el horror de las detenciones clandestinas. «Me obligó a limpiar la placenta tras dar a luz en condiciones inhumanas», narró Calvo, quien también fue testigo de otros partos en el centro de detención.
Un legado de silencio y dolor
Bergés deja atrás un legado de sufrimiento y un pacto de silencio que persiste en la lucha por la verdad y la justicia en Argentina. Como afirma la diputada Barry, «murió manteniendo el PACTO DE SILENCIO de donde están nuestros hermanos que continúan apropiados». Su fallecimiento reabre heridas, pero también reitera la importancia de recordar y buscar justicia.
