La Inflación en Argentina: Desafíos y Realidades en 2023
La reciente cifra de inflación de enero, que se ubica en un 2,9% según el INDEC, ha desatado un nuevo debate sobre la veracidad de este índice y su impacto en la economía argentina.
El economista Isaac Rudnik señala que la elección de no actualizar la canasta de medición refleja problemas más profundos en la credibilidad institucional del país. «Esto no es solo un asunto técnico; genera incertidumbre y desconfianza en un dato que es fundamental para la credibilidad del gobierno», aseveró.
Rudnik argumenta que la metodología actual se basa en ponderaciones desactualizadas, sustentadas en patrones de consumo de 2004, lo que no contempla el creciente peso de los servicios en los gastos de las familias argentinas. «Esta intervención está disfrazando parte del aumento real, especialmente en servicios», concluyó.
Consecuencias en Ingresos y Consumo
El impacto de una inflación subestimada se traduce directamente en los ingresos de los ciudadanos. «Si el número de inflación es inferior a la realidad, se suma un mayor recorte a la ya escasa capacidad de compra», enfatizó Rudnik.
Este aspecto es crucial, ya que jubilaciones, asignaciones sociales y salarios estatales se ajustan según el índice oficial. Si este dato es inferior a la inflación real, la pérdida del poder adquisitivo se profundiza significativamente. Rudnik también consideró que esta situación se agrava en un contexto de estancamiento económico.
En palabras del economista, «la intervención se produce en un escenario de deterioro del consumo, debido a la caída de los ingresos». Además, destacó que el aumento continuo de precios en tarifas y transporte complica aún más la situación, dificultando la posibilidad de romper la barrera del 2% mensual en inflación.
Desafíos en el Manejo de la Inflación: Dólar e Importaciones
Rudnik también analizó las estrategias del Gobierno para controlar la inflación, y fue crítico respecto a su efectividad. «Las herramientas utilizadas no están dando los resultados esperados», comentó.
Entre las medidas implementadas, mencionó la contracción monetaria, la apertura de importaciones y la regulación del tipo de cambio. Sin embargo, señaló que el mantenimiento de un dólar artificialmente estable ha sido crucial para contener la inflación en meses pasados.
Sin embargo, el economista alertó sobre el evidente agotamiento de estas estrategias: «El estancamiento de la economía, el descenso en el consumo y la feroz competencia de productos importados están debilitando los esfuerzos por controlar la inflación».
