Farmacias en Corrientes al borde del colapso: ¿qué pasará con la atención a jubilados?
La crisis económica que atraviesan las farmacias correntinas está afectando gravemente la atención a los jubilados. Ricardo Peris, vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de la provincia, alerta sobre la urgencia de encontrar una solución.
El impacto de los retrasos en los pagos del PAMI
Peris señala que la morosidad de los pagos por parte del PAMI ha llevado a las farmacias a perder su capacidad de crédito con las droguerías. Esta situación vuelve difícil la reposición de medicamentos.
«Las farmacias ya no pueden reabastecer los medicamentos que han dispensado», advierte. Es posible que, si no se regulariza el flujo de fondos, se implemente un corte de servicios a nivel nacional, como ha advertido la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA). «No podemos seguir financiando esta cadena de pagos», afirma con firmeza Peris.
Alteraciones en tratamientos y aumento de la automedicación
Aparte de la crisis financiera, se observa un panorama crítico en los tratamientos para jubilados. La reciente reestructuración del vademécum de PAMI ha limitado la cobertura total de medicamentos esenciales como el paracetamol y el ibuprofeno, lo que obliga a los afiliados a costear parte de su precio.
Esto ha generado un cambio significativo en el comportamiento de compra, donde muchos jubilados han optado por productos que aún tienen cobertura completa. «De cinco artículos que antes eran totalmente gratuitos, ahora solo llevan tres», destaca Peris.
La automedicación se ha vuelto más común, con jubilados que compran solo una parte de sus tratamientos por no poder afrontar el costo total. «Nos comunicaron que deben tomar un despreciado ‘día por medio’ debido a su situación económica», lamenta el vicepresidente del Colegio.
La caída en facturación afecta a las farmacias
Los números también reflejan un deterioro en las finanzas de las farmacias. Peris reporta una caída en la facturación que oscila entre el 15% y el 17% en todas las obras sociales, incluyendo la estatal. Esto se traduce en menos recetas mensuales, de las 300 que solían procesar, actualmente solo se reciben alrededor de 220.
«Esto puede indicar que los afiliados se enferman menos, o que simplemente no asisten al médico por no poder pagar sus remedios», concluye Peris, mientras espera que el compromiso del PAMI de regularizar las deudas se concrete esta semana y así evitar el desabastecimiento en las farmacias.
