Los países árabes del Golfo han expresado su firme apoyo a Kuwait en medio de un creciente conflicto marítimo con Irak. Esta escalada de tensiones se produjo tras la presentación por parte de Bagdad de nuevas coordenadas y un mapa a las Naciones Unidas, reclamando áreas que Kuwait considera propias.
Detalles del Conflicto Marítimo
Kuwait sostiene que las coordenadas iraquíes invaden aguas que incluyen los bancos de Fasht al-Qaid y Fasht al-Aij. Estados vecinos como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin y Omán han emitido declaraciones apoyando a Kuwait y exigiendo el respeto por el derecho internacional.
Reacciones de Irak
Por su parte, Irak argumenta que las nuevas coordenadas están alineadas con sus derechos marítimos y cumplen con la normativa internacional. Funcionarios iraquíes también señalaron que Kuwait había presentado sus propios mapas a la ONU en 2014 sin previo aviso a Irak.
Implicaciones del Conflicto
El desacuerdo, además, abarca temas de larga data relacionados con el canal de Khor Abdullah y las zonas compartidas aledañas. Un acuerdo de 2012 sobre la navegación en la región fue anulado por el Tribunal Supremo Federal de Irak en 2023 tras varios desafíos legales.
Posturas de los Países del Golfo
Arabia Saudita ha señalado que algunas partes de la presentación de Irak también afectan a una área marítima compartida con Kuwait. Otros estados del Golfo han instado al diálogo y al cumplimiento de acuerdos existentes para preservar la estabilidad regional.
Asimismo, Egipto ha solicitado una solución diplomática y el respeto por el derecho internacional entre ambos países, destacando la necesidad de abordar este conflicto en el contexto de las relaciones regionales.
Contexto Adicional
Esta disputa se suma a las tensiones persistentes en el Golfo en torno a las fronteras marítimas y recursos, con antiguas discrepancias aún sin resolver. Desde 2024, Kuwait ha realizado una exhaustiva revisión de archivos de nacionalidad, revocando la ciudadanía a decenas de miles de personas como parte de una campaña de protección de la identidad nacional, aunque los críticos advierten que estas medidas pueden dejar a algunos individuos sin nacionalidad.
