La Trágica Historia de Kelly Wilkinson: Desatención Policial Antes de su Asesinato
A tan solo cuatro días antes de que su exesposo, Brian Earl Johnston, acabara con su vida de forma brutal, Kelly Wilkinson buscó ayuda en una comisaría de Southport, encuentro que no solo fue infructuoso, sino que también puso de manifiesto una alarmante falta de atención por parte de la policía.
Durante la audiencia coronial, el abogado de la familia de Wilkinson presentó una sorprendente declaración, revelando que la policía de Queensland había subestimado la gravedad de la situación al afirmar que el 12 de abril de 2021 fue la última vez que Wilkinson contactó a las autoridades.
Detalles Reveladores en el Inquesto
Mitch Rawlings, representante legal de la familia, aseguró que Kelly se presentó en la estación de policía el 16 de abril, pero no se encontró ningún registro de su visita en el sistema policial interno. “Una de las hermanas de Kelly la llevó a la comisaría, donde ella salió con documentos, solo para regresar minutos después, visiblemente afectada”, explicó Rawlings.
Rechazo en la Comisaría
Según el relato de Wilkinson, el personal en la recepción la desestimó con palabras como: «Solo relájate, dale un respiro a Brian». Este descuido resultó devastador, ya que ella volvió a llamar a varias personas para contarles lo sucedido, lo que fue documentado por Danielle Carroll en una entrevista grabada con la policía tras la muerte de Kelly.
Un Contexto de Violencia y Descuido
La audiencia se realizó en un momento crítico, justo antes de la fecha que conmemora el asesinato de Wilkinson, quien fue apuñalada, rociada con gasolina y quemada vivo en su hogar de la Costa Dorada. La investigación, que ha revelado múltiples fallos policiales, continúa siendo un punto focal en el debate sobre la violencia doméstica en Australia.
Fallos en el Procedimiento Policial
La investigación ha sacado a la luz dos ocasiones en las que las autoridades pudieron haber intervenido antes de la tragedia. Un oficial otorgó fianza a Johnston apenas ocho días antes de cometer el crimen. Además, se registró erróneamente la asistencia de Wilkinson en la comisaría de Southport, donde se le calificó de «hacer shopping de policías» después de haber visitado otra comisaría el mismo día.
El descubrimiento de estas series de errores plantea importantes preguntas sobre el manejo de casos de violencia doméstica y el mecanismo de respuesta de la policía ante situaciones críticas, reflejando la necesidad urgente de una revisión profunda de políticas y protocolos de protección a víctimas.
