El Estado se lleva US$2.500 millones del agro cordobés, preocupa su impacto en la economía local
En un contexto de incertidumbre económica, el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, resalta la significativa pérdida que el sector agropecuario enfrenta por las retenciones a las exportaciones.
Impacto de las retenciones en el agro cordobés
Durante una exposición ante la Cámara de Desarrollistas Urbanos de Córdoba (Ceduc), el funcionario destacó que los productores de la provincia perderán aproximadamente US$2.500 millones en derechos de exportación durante la actual campaña. Este dinero, argumentó, sale del sistema productivo provincial y se destina al Estado nacional, sin que exista un retorno forzoso para Córdoba en términos de coparticipación o inversiones.
Recursos que podrían reinvertirse
Busso enfatizó que esta pérdida tiene un efecto dominó en la economía local. Si estos recursos permanecieran en Córdoba, podrían utilizarse para inversiones productivas, aumentar el consumo o incluso lograr operaciones inmobiliarias. “Cuando quitan dinero del bolsillo del productor, eso implica que no podrá invertir en su comunidad, adquirir maquinaria o mejorar su infraestructura”, argumentó el ministro.
Un vistazo al mercado inmobiliario
Para poner en perspectiva las retenciones, comparó esa cifra con el valor de propiedades en Córdoba. “Esa cantidad es equivalente a unos 27.000 departamentos en barrios como General Paz o Nueva Córdoba”, ilustró.
Comparación entre retenciones e impuestos locales
Busso también abordó la comparación entre las retenciones nacionales y el Impuesto Inmobiliario Rural provincial, que a menudo es cuestionado por el sector agropecuario. Aseguró que, en términos reales, la carga provincial es mucho más leve. Explicó que, en zonas productivas como Marcos Juárez, el impuesto inmobiliario representa aproximadamente un quintal de soja por hectárea, frente a los 13 o 14 quintales que se deben abonar en retenciones.
La percepción de las cargas impositivas
El ministro argumentó que la menor reacción de los productores ante las retenciones se debe a cómo se perciben estos impuestos, dado que se descuentan directamente de la liquidación de granos. Esto genera que muchos productores no sean del todo conscientes de cuánto están pagando. “El productor no ve el monto detallado; simplemente lo desaprueba sin conocer su verdadero impacto”, manifestó.
La retención, un problema más amplio
Busso sugirió que el debate sobre los derechos de exportación debería trascender el ámbito del agro y convertirse en una discusión sobre el desarrollo económico regional. “Las retenciones afectan a todos los sectores productivos, no solo a los agricultores”, afirmó.
Retos del modelo económico actual
Las declaraciones del ministro coinciden con el movimiento del gobierno nacional, liderado por Javier Milei, hacia un “programa de estabilización macroeconómica”. Busso expresó su apoyo a la reestructuración de las cuentas públicas, pero alertó sobre los efectos potenciales de ciertas políticas. “Argentina necesita ser más predecible y tener reglas más claras”, aseveró.
La apertura comercial y sus desafíos
Asimismo, se refirió al proceso de apertura económica impulsado por el Gobierno, destacando que, aunque apoya una integración más amplia al mercado global, los riesgos de una liberalización abrupta son considerables. “No podemos vivir en una economía cerrada”, recalcó, pero enfatizó que la apertura debe realizarse de manera gradual, respetando las diferencias de competitividad.
El efecto multiplicador del sector agropecuario
Desde una perspectiva económica, el consultor Gastón Utrera relacionó el debate sobre los recursos agropecuarios con el financiamiento de otras áreas de la economía. Una mayor disponibilidad de recursos en el agro podría traducirse en una mayor inversión en construcción y otros rubros, generando así un efecto multiplicador en la economía local.
Innovaciones financieras para Córdoba
Utrera también mencionó que se han explorado distintos mecanismos financieros en Córdoba, como la creación de un mercado de cédulas hipotecarias indexadas a salarios para mejorar el acceso al crédito hipotecario. “Buscamos construir esquemas que permitan canalizar recursos hacia inversiones”, concluyó.
