Crianza Consciente: 5 Prácticas que Debes Evitar con los Niños
Las interacciones diarias entre padres e hijos pueden estar cargadas de enseñanzas, pero no todas las prácticas son beneficiosas. El psicólogo Javier de Haro revela cinco conductas comunes que podemos replantear para promover una crianza más sana y emocionalmente consciente.
En la crianza diaria, los adultos muchas veces se ven influenciados por costumbres y creencias heredadas. Sin embargo, es crucial cuestionar ciertas prácticas educativas que, aunque parecen inofensivas, pueden tener un impacto negativo en el desarrollo emocional de los niños. Javier de Haro, experto en psicología infantil, comparte en sus redes sociales cinco hábitos que es preferible evitar.
Conductas a Repensar en la Crianza
1. No obligar a dar besos
Una situación común en reuniones familiares es la presión sobre los niños para que den besos como forma de saludo. Javier destaca que esto no enseña respeto, sino a complacer a los demás. Fomentar alternativas de saludo permite que los niños se sientan cómodos expresando su personalidad.
2. Evitar exigir disculpas inmediatas
Cuando un niño comete un error que afecta a otro, la tendencia de muchos adultos es exigir una disculpa al instante. Sin embargo, De Haro aclara que esto puede despojar al acto de perdón de su significado. Es preferible ayudar a los niños a procesar sus emociones antes de abordar la situación.
3. Repensar la obligación de compartir juguetes
La noción de que todos deben compartir siempre puede resultar contraproducente. El psicólogo sugiere que, en lugar de imponerlo, se debe trabajar en la capacidad del niño para decidir. Preguntarles cómo pueden ayudar a los demás fomenta una generosidad genuina.
4. Permitir la expresión de emociones
La presión para que los niños dejen de llorar puede ser perjudicial. En lugar de minimizar su dolor con frases como “no llores”, se deben facilitar espacios donde puedan expresar sus sentimientos de forma segura.
5. Fomentar la comunicación asertiva
La enseñanza de que los niños no pueden responder a los adultos puede llevar a la represión de sus opiniones. De Haro sugiere que se debe promover un diálogo abierto, enseñando a los niños a expresar sus desacuerdos de manera respetuosa, lo cual es fundamental para su desarrollo social.
En esencia, la crianza consciente involucra más que simples normas; se trata de acompañar a los niños en su desarrollo emocional, valorando sus avances y proporcionando apoyo para que puedan expresarse plenamente.
