La Menstruación en la Calle: Un Desafío Invisible para Muchas Mujeres en Argentina
La menstruación es parte de la vida de millones de personas, pero para quienes se encuentran en situación de calle, puede ser un verdadero desafío. La organización “Amigos en el camino” se suma a la lucha por la visibilidad y el acceso a productos básicos de higiene menstrual para quienes más lo necesitan.
La campaña de “Amigos en el camino” destaca que muchas personas menstruantes enfrentan esta situación en silencio, sin acceso a artículos esenciales como toallitas y tampones. Esta iniciativa busca recolectar estos insumos para brindarlos a quienes no cuentan con las condiciones adecuadas para su uso.
Una Realidad Ignorada
Para las personas sin hogar, solicitar permiso para usar un baño público se convierte en una odisea. La falta de agua y productos de higiene transforma la menstruación en un problema aún más complejo dentro de un contexto de desigualdad en el acceso a la salud.
Desafíos en la Gestión Menstrual
Según Unicef, el uso adecuado de los productos menstruales requiere no solo de insumos disponibles, sino también de espacios limpios y seguros para su manipulación. En ausencia de accesos dignos, la situación se vuelve crítica. Muchas mujeres en la calle se ven obligadas a utilizar toallitas por más tiempo del recomendado, lo que puede afectar su salud.
La Doble Carga: Salud y Estigmas Sociales
Además de las consecuencias físicas, la menstruación en la calle trae consigo un profundo impacto emocional. “No tener un tampón o un lugar donde cambiarse genera sentimientos de vergüenza”, reflejan las voluntarias. La necesidad de romper con estas barreras invisibles se vuelve urgente.
Impactos Económicos y Educativos
El costo de los productos de gestión menstrual (PGM) es un factor que agrava la situación de las mujeres en situación de pobreza. Las estadísticas revelan que los hogares con menos recursos son los más afectados, llevando a niñas y adolescentes a faltar a la escuela, así como a mujeres a ausentarse de sus trabajos por falta de insumos.
La Menstruación como un Derecho Humano
La pobreza extrema y las emergencias humanitarias incrementan las barreras para gestionar la menstruación, afectando así derechos humanos fundamentales. La tendencia a ocultar este tema, asociándolo a la vergüenza, contribuye a su invisibilidad.
Una Falta de Atención Crítica
En Argentina, se estima que más de 12 millones de personas menstruantes enfrentan estos desafíos. La Asociación Civil Economía Feminista ha calculado que el costo anual de menstruar usando productos convencionales puede superar los $ 81.000. Sin embargo, recientemente se han eliminado varios programas gubernamentales destinados a la equidad de género, incluyendo el que proporcionaba productos de gestión menstrual.
Es crucial visibilizar esta problemática y trabajar en conjunto para garantizar el acceso a productos que son, sin duda, esenciales para la salud y el bienestar de quienes menstruan. La menstruación no debería ser un obstáculo en la vida de nadie.
