Arcor y Danone asumen el control de La Serenísima: un cambio radical en la industria láctea argentina
La icónica marca La Serenísima, emblemática del sector lácteo, entra en una nueva fase al ser adquirida por Arcor y Danone después de la salida de la familia Mastellone. Este movimiento genera nuevas perspectivas sobre la producción de leche y la modernización del negocio.
La reciente adquisición de La Serenísima por Arcor y Danone marca un hito en la industria láctea argentina, con la salida de la familia Mastellone, un cambio que reorganiza el panorama del sector. Las expectativas giran en torno a la modernización del negocio y a cómo esto impactará en el precio de la leche en el mercado.
En un diálogo con Radio Punto a Punto, el reconocido director de TodoLáctea, José Iachetta, enfatizó que, si bien no habrá cambios inmediatos en las operaciones diarias de la compañía, este reacomodamiento es significativo. “El día a día no alterará, pero ayudará a estabilizar tensiones anteriores entre socios,” resaltó Iachetta.
Una nueva era después de la familia Mastellone
La retirada de la familia Mastellone implica cerrar un ciclo valioso alejado del simbolismo que representa la firma en el sector. Iachetta indicó que desprenderse de un activo de tantísima historia no es sencillo, aunque cuestionó si se alcanzaron las cifras esperadas en la transacción.
Impulsos tecnológicos en el horizonte
Con la llegada de gigantes globales como Danone, el sector espera un avance en la tecnología y la automatización dentro de las plantas de La Serenísima. “Las instalaciones necesitan una actualización urgente para mejorar la eficiencia y la previsibilidad en la producción de leche,” explicó Iachetta.
El complicado escenario de precios en la industria
Uno de los temas cruciales radica en el precio de la materia prima. En provincias productivas como Buenos Aires, se paga cerca de 500 pesos por litro de leche, mientras que en Córdoba el precio se sitúa alrededor de 460 pesos, lo que genera inquietudes sobre la amplia brecha. Iachetta atribuye esta diferencia al sistema de pago por “sólidos útiles”, más prevalente en Buenos Aires, que mejora la rentabilidad comparado con el modelo tradicional basado en volumen.
Nuevos horizontes para los tamberos
La reestructuración empresarial puede traer un cambio favorable en cómo se remunera la producción, ofreciendo mayor previsibilidad al sector. Iachetta también destacó que la cuenca de Villa María, que abastece aproximadamente 23% de la leche del país, juega un papel crucial en este entorno.
Los productores de leche ven la operación con optimismo, anticipando una mayor estabilidad en el mercado. A pesar de los cambios, los expertos aseguran que La Serenísima seguirá figurando como una de las marcas más emblemáticas y valoradas del país. “Es sin duda la nave insignia del sector,” concluyó Iachetta.
