La Torre de la Ciudad Deslumbra con Nueva Iluminación
La icónica Torre de la Ciudad, inaugurada en 1985, se prepara para deslumbrar a los porteños y visitantes con su primera iluminación decorativa. Esta transformación no solo embellece el horizonte nocturno, sino que refuerza su estatus como uno de los emblemas más significativos de Buenos Aires.
Con sus 208 metros de altura, la Torre Espacial se unirá al selecto grupo de monumentos de la ciudad que brillan en ocasiones especiales, como el Obelisco y el Puente de la Mujer. Esta innovadora iniciativa promete realzar la majestuosidad de la torre y el Parque de la Ciudad.
Compromiso con el Patrimonio Urbano
Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público, destacó: “Iluminar la Torre de la Ciudad nos permite jerarquizar un punto de referencia del Parque de la Ciudad. Estas mejoras acompañan el trabajo continuo para poner en valor este gran espacio verde”.
Mejoras en el Patrimonio Artístico
La renovación en Buenos Aires no se limita a la iluminación de la torre. El MOA (Monumentos y Obras de Arte) ha llevado a cabo una exhaustiva restauración y ampliación de su archivo, que alberga el patrimonio artístico público de la ciudad.
Un Archivo en Crecimiento
El 2025 marcó un hito con la finalización de este proyecto, que incluyó la creación de un espacio físico dentro del taller para resguardar y facilitar el acceso a la memoria documental de esculturas y monumentos. Actualmente, el archivo cuenta con más de 300 cajas y 2500 carpetas, y sigue en expansión.
Acceso a la Historia de Buenos Aires
El acceso al archivo está diseñado inicialmente para estudiantes e investigadores, aunque cualquier interesado puede solicitar documentos enviando un correo electrónico. Este esfuerzo busca democratizar la información sobre el patrimonio artístico de la ciudad.
Documentos de Valor Histórico
Entre los documentos más fascinantes del MOA se encuentra un manuscrito de Juan Antonio Buschiazzo dirigido a Carlos Thays, fechado en 1910, que discute aspectos técnicos del monumento a Cristóbal Colón. También destaca la columna romana en Plaza Italia, un obsequio de la ciudad de Roma en 1955, simbolizando la conexión entre ambas naciones.
Finalmente, el Monumento A los Dos Congresos se lleva el título de la obra más intervenida por restauradores en la historia porteña, testificando el compromiso continuo de la ciudad con la conservación de su rico patrimonio.
