Argentina: Desafíos 2024 según Ricardo Arriazu, el economista en el centro de la tormenta
En un seminario de BlackToro Asset Management, Ricardo Arriazu lanzó duras advertencias sobre el futuro del país y el impacto del actual modelo económico.
Preocupaciones en el Gran Buenos Aires
Arriazu destacó que el verdadero desafío político para el gobierno de Javier Milei no reside únicamente en la inflación o el mercado cambiario, sino en el empleo del Gran Buenos Aires. “El desafío es la elección en el Gran Buenos Aires el próximo año”, afirmó con contundencia.
Un modelo que deja heridos
El economista alertó sobre la rapidez con que “la destrucción es más rápida que la creación”. Explicó que los sectores en auge, como energía y minería, son intensivos en divisas pero no generan suficiente mano de obra, desplazando a industrias que son clave en la explotación laboral del conurbano.
“Los empresarios y los ciudadanos han actuado conforme a los incentivos de los gobiernos anteriores. Ahora, con el cambio de reglas, algunos quedan en el camino”, advirtió Arriazu, haciendo hincapié en los efectos a corto plazo de un cambio estructural.
Desempleo y cifras preocupantes
El análisis de Arriazu se sustenta en estadísticas alarmantes: la tasa de desempleo nacional cayó 0,7 puntos porcentuales, pero en el Área Metropolitana de Buenos Aires la baja asciende a 1,3 puntos. Esta caída, según él, impacta directamente en la región electoral más crucial para el oficialismo.
Optimismo moderado en el horizonte
A pesar de la problemática actual, Arriazu proyectó un futuro más alentador. En el sector energético, anticipa exportaciones de hasta 32.000 millones de dólares para 2030, impulsadas por Vaca Muerta y un aumento en la producción de petróleo. “Cada dólar adicional en el precio del petróleo genera 135 millones de dólares este año”, explicó.
En minería, mencionó el proyecto Vicuña, que podría llevar exportaciones por 25.000 millones de dólares anuales. En cuanto al agro, una posible eliminación de las retenciones podría sumar 20.000 millones en divisas, con una producción extra de 60 millones de toneladas.
Los cuellos de botella y la necesidad de ajuste
Sin embargo, Arriazu enfatizó que estos planes deben ser acompañados de medidas para evitar cuellos de botella. Señaló que la construcción y el comercio son fundamentales para absorber el desempleo actual, aunque ambos sectores sufren por la política monetaria restrictiva. “El Banco Central necesita reducir la tasa de interés”, exigió.
La realidad del consumo
Criticó también las percepciones erróneas sobre el consumo en el país, que, según él, no reflejan la situación real del consumo masivo, oculta detrás de sectores como el turismo y venta de autos, que muestran cifras infladas durante la recuperación.
La clase media en la cuerda floja
Fernando Marengo, economista jefe de BlackToro, añadió que la clase media será la más golpeada durante esta transición. Específicamente, los empleados en el sector industrial, que enfrentan ajustes en un entorno de políticas cambiarias inequitativas.
Políticas de contención necesarias
Para mitigar el impacto, Marengo sugirió mayor inversión en obra pública y una política monetaria más flexible que permita reducir las tasas de interés y facilitar el acceso al crédito.
¿Un futuro incierto?
A pesar de sus advertencias, Arriazu manifestó un optimismo moderado sobre el éxito del programa actual, con una probabilidad que ahora sitúa en un 50%. Sin embargo, subrayó que el país aún enfrenta riesgos significativos. “Si superas el cuello de botella de la próxima elección en el Gran Buenos Aires, no hay duda de que Argentina cambiará”, concluyó.
