Alquileres en Argentina: ¿Es legal exigir pagos en efectivo?
Los inquilinos en Argentina enfrentan un dilema que puede parecer trivial, pero es fundamental: ¿puede una inmobiliaria o un propietario obligar a pagar el alquiler en efectivo? La discusión revela un entramado legal que muchos desconocen.
Camila, inquilina de un departamento en Chacarita, se topó con un obstáculo recurrente. Cuando intentó pagar su alquiler mediante transferencia bancaria, la inmobiliaria se lo prohibió, exigiendo que el pago se realizara únicamente en efectivo. Este inconveniente, que la obliga a modificar su rutina laboral mensualmente, no es un caso aislado; Julián vive una experiencia similar, atrapado en la misma normativa desactualizada.
La controversia del pago en efectivo
Ambos inquilinos se enfrentan a una pregunta clave que pone en jaque sus derechos: ¿Puede el propietario imponer una forma de pago en efectivo? La respuesta es contundente: no.
La Ley 25.345, en vigor desde el año 2000, estipula que cualquier transacción que exceda los $1000 debe ser realizada mediante métodos bancarios, como transferencias o cheques. Este marco legal busca fomentar la transparencia fiscal.
Derechos de los inquilinos y obligaciones de los propietarios
De acuerdo con Enrique Abatti, abogado especializado en Derecho Inmobiliario, la ley prevalece sobre cualquier acuerdo contractual. Esto significa que si un inquilino opta por pagar mediante depósitos bancarios, tiene todo el derecho de hacerlo.
A pesar de ello, muchas inmobiliarias parecen ignorar esta norma. Abatti aclara que no pueden imponer unilateralmente la forma de pago. Esa decisión debe ser consensuada entre ambas partes.
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¿Qué pasa con las cláusulas en los contratos?
Muchos contratos contienen cláusulas que dicen que el pago se realizará en efectivo. Sin embargo, si el inquilino decide usar un método bancario, esa elección siempre se considera válida. La ley está de su lado ante cualquier desacuerdo.
El principio de libertad contractual que rige en el Código Civil permite que ambas partes acuerden condiciones, pero nunca por encima de la normativa que busca proteger derechos fundamentales.
Bancarización: una necesidad creciente
El trasfondo de esta bancarización tiene razones fiscales: se busca garantizar la trazabilidad de los pagos y prevenir la evasión tributaria. Además, si el inquilino solicita una factura, el propietario está obligado a proporcionarla.
A pesar de la claridad en la normativa, las prácticas informales persisten. El pago en efectivo ha sido la norma durante años, especialmente en operaciones gestionadas por inmobiliarias. Sin embargo, la pandemia ha acelerado el proceso de digitalización de las transacciones, ofreciendo nuevas alternativas.
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A medida que más contratos estipulan cuentas bancarias directas para el pago, la forma de operar se simplifica y los conflictos disminuyen. Desde la Cámara Inmobiliaria Argentina, aseguran que la tendencia a pagar en efectivo ha disminuido considerablemente, sobre todo entre las generaciones más jóvenes que prefieren la seguridad de los métodos electrónicos.
En resumen, el alquiler en efectivo puede seguir siendo una opción, pero siempre bajo la premisa de que si una de las partes prefiere optar por un método bancario, la ley la respalda.
