El Locro: Tradición Argentina de la Mano de Doña Petrona
Cada primero de mayo, cuando el frío comienza a apoderarse del país, en las cocinas de clubes barriales, comedores populares y hogares familiares de Argentina surge un olor inconfundible: el locro. Este plato emblemático no solo evoca el calor del encuentro familiar, sino que también guarda una historia que rinde homenaje a la figura de una mujer que marcó el rumbo de la cocina criolla.
Doña Petrona: Un ícono de la Cocina Argentina
Petrona Carrizo de Gandulfo, conocida como Doña Petrona, nació el 29 de junio de 1898 en La Banda, Santiago del Estero. Desde su infancia, aprendió a preparar deliciosos platillos de la mano de su madre, Clementina. A los 15 años, escapó de un matrimonio arreglado y se trasladó a Buenos Aires, donde comenzó a forjar su camino en la gastronomía.
Su carrera dio un giro significativo en 1928 cuando se unió a la Compañía Primitiva de Gas, donde su habilidad culinaria brilló. Con el tiempo, se convirtió en la cara visible de la cocina en el hogar argentino, recopilandor sus recetas en 1933 en el famoso «Libro de Doña Petrona», el cual se convirtió en la referencia obligada a la hora de cocinar.
El Locro: Un Plato con Historia
El locro, cuyo nombre deriva del quechua ‘ruqru’ o ‘luqru’, significa «guiso». Sus raíces se remontan a los pueblos andinos de Perú, Bolivia y Argentina, donde se cocinaba maíz, zapallo y legumbres. Con la llegada de los conquistadores, esta preparación ancestral se transformó en una mezcla deliciosa que hoy se disfruta en cada hogar argentino durante diversas festividades.
Un Legado Culinario Nacional
El reconocimiento del locro como plato patrio tomó fuerza durante la Guerra de Independencia, cuando los gauchos lo llevaron a todos los rincones del país. En el Centenario de la Revolución de Mayo, el locro se consolidó como una tradición, convirtiéndose en un símbolo de identidad nacional.
Aunque en sus inicios el locro se asociaba a otros platos como empanadas y asado en actos sindicales, desde la década de 1960 se convirtió en un símbolo de resistencia y unión en los comedores populares. Así, el locro ha mantenido su puesto como el plato estrella del primero de mayo, celebrando juntos la herencia cultural argentina.
El Legado de Doña Petrona y Su Receta
Doña Petrona no solo llevó la receta del locro al papel, sino que le otorgó una dignidad histórica al plasmarla en su libro, permitiendo que este conocimiento se transmitiera de manera accesible. Su estilo claro y su enfoque inclusivo, que atendía a las amas de casa y trabajadoras, resonaron en miles de familias.
Hoy en día, su receta perdura y continúa siendo un referente en cada mesa argentina. Con ingredientes como maíz, carne y zapallo, el locro es más que una simple comida: es un abrazo cálido en un plato, un homenaje a las tradiciones y a quienes nos precedieron en la cocina.
Preparando el Locro: La Receta de Doña Petrona
Para rendir homenaje a esta tradición, aquí te compartimos los ingredientes de su famosa receta:
Ingredientes:
• 2 tazas de maíz blanco pisado
• ½ kg de carne vacuna trozada
• Huesitos de cerdo salados
• Porotos blancos (en remojo)
• 3 chorizos colorados
• Tripa gorda cortada en trozos
• Charque (carne seca)
• Repollo
• ½ kg de zapallo
• Batata en trozos
• Sal a gusto
Preparación:
1. Lava el maíz y déjalo en remojo durante 24 horas.
2. Hierve el maíz en abundante agua hasta que esté casi cocido.
3. Agrega la carne, los huesitos de cerdo, los porotos, el repollo y los chorizos. Cocina durante 40 minutos a fuego moderado, removiendo de vez en cuando.
4. Incorpora el zapallo y la batata, y cocina a fuego lento hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
El secreto, según Doña Petrona, está en el tiempo de cocción. Cada elemento debe ser introducido en el momento adecuado para lograr la textura perfecta.
