La economista Agostina Ambrosi analiza el impacto del "Súper RIGI" en la inversión argentina
La experta de IDESA, Agostina Ambrosi, expone cómo el "Súper RIGI" podría ser solo una solución temporal para afrontar los problemas económicos del país, subrayando la necesidad de reformas estructurales que promuevan verdaderas inversiones.
Durante una reciente entrevista en Canal E, Agostina Ambrosi, economista de IDESA, afirmó que el nuevo sistema «Súper RIGI» podría actuar como una medida provisional. Sin embargo, enfatizó que el verdadero desafío radica en la implementación de reformas que fomenten la inversión en el ámbito económico argentino.
Un análisis sobre el ahorro y la inversión
Ambrosi planteó que el verdadero problema de la economía en Argentina no es la falta de ahorro, sino la ineficiente dirección de esos recursos hacia actividades productivas. «Argentina enfrenta un problema estructural de baja inversión. Aunque existe capacidad de ahorro, una parte considerable termina en dólares y se aleja del sistema productivo», destacó.
Al revisar el impacto del «RIGI», la economista señaló que en su primer año no se observaron cambios significativos: «La inversión apenas pasó del 15,8% al 16% del PBI, mientras que la compra de dólares para ahorro representó el 4,7% del producto. Esto demuestra que hay recursos disponibles, pero no se destinan a la economía real».
Obstáculos para la inversión: cepo cambiario y presión impositiva
Según Ambrosi, las barreras para la inversión continúan siendo el cepo cambiario y la alta presión tributaria. «Los incentivos para invertir son muy escasos debido a estos factores», afirmó.
Adicionalmente, aunque el «RIGI» y el «RIMI» podrían funcionar como soluciones temporales, son problemáticos a largo plazo, ya que exacerban desigualdades entre sectores y regiones. «Estos regímenes específicos pueden ofrecer alivio momentáneo, pero también inducen distorsiones en el crecimiento», advirtió.
Propuesta de un «Super IVA» para simplificar impuestos
Desde IDESA, Ambrosi sugiere avanzar hacia un «Super IVA» para simplificar y unificar los impuestos provinciales y municipales. «Debemos establecer reglas generales que favorezcan la inversión en su totalidad», propuso.
La necesidad de cambios estructurales sostenibles
La economista advirtió sobre la urgencia de implementar reformas duraderas que trasciendan cambios gubernamentales. «Las políticas actuales pueden generar ingresos y mejoras breves, pero no aseguran un crecimiento sostenible», sostuvo.
Finalmente, hizo un llamado a implementar medidas que beneficien no solo a los sectores extractivos, sino también a aquellas actividades que demandan más mano de obra. «Es crucial crear reformas a largo plazo que favorezcan a todos los sectores, no solo a aquellos que manejan grandes capitales», concluyó.
