México al borde: S&P Global Ratings cambia la perspectiva a negativa
La reciente reevaluación de S&P Global Ratings pone a México en una posición delicada, subrayando un creciente riesgo económico que podría impactar seriamente su calificación crediticia.
S&P Global Ratings ha actualizado su perspectiva crediticia para México, pasándola de estable a negativa. Esta decisión se debe a continuos resultados fiscales insatisfactorios, un aumento alarmante en los niveles de deuda y un crecimiento económico débil que preocupa a los analistas.
La agencia ha mantenido la calificación del país en BBB, justo dos escalones por encima del grado especulativo, situándolo al mismo nivel que Indonesia y Grecia.
Con esta revisión, México se encuentra cada vez más cercano a perder su anhelada calificación de grado de inversión. La revisión de S&P coincide con la posición de Moody’s Ratings, que también presenta una perspectiva negativa. Por su parte, Fitch Ratings mantiene al país un nivel por encima del grado especulativo con una perspectiva estable. Si dos de las tres principales agencias hicieran una rebaja a grado especulativo, esto podría forzar a fondos de inversión a deshacerse de bonos del gobierno mexicano.
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Factores detrás de la recalificación
Según S&P, “la perspectiva negativa indica el riesgo de una consolidación fiscal lenta, impulsada en gran medida por el bajo crecimiento económico. Esto podría resultar en un aumento de la deuda pública más rápido de lo previsto, así como una mayor carga de intereses.”
La presidenta Claudia Sheinbaum ha implementado un paquete de rescate para la petrolera estatal Petróleos Mexicanos. Sin embargo, S&P advierte que el sostén continuo a esta empresa “podría exacerbar la rigidez fiscal del país”.
Además, la incertidumbre relacionada con la revisión del acuerdo comercial T-MEC continúa afectando la confianza de los inversionistas, lo que podría llevar a un panorama aún más sombrío para la economía mexicana.
