El salario mínimo estancado: Pérdida de poder adquisitivo desde diciembre de 2023

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El Salario Mínimo en Argentina: Un Poder de Compra en Caída Libre

En medio de una inflación imparable, el salario mínimo vital y móvil (SMVyM) en Argentina continúa erosionándose, generando preocupación entre los trabajadores. El gobierno implementa aumentos controlados, pero ¿es suficiente para enfrentar los desafíos económicos?

El salario mínimo vital y móvil (SMVyM) ha perdido significativamente su poder de compra en 2026, mientras el Gobierno lo ajusta de manera controlada, lo que agrava aún más la situación económica de los argentinos. Con un incremento que llevó el ingreso mínimo de $328.400 en noviembre de 2025 a $376.600 en agosto de 2026, economistas alertan que esta estrategia responde a un intento gubernamental de controlar la inflación.

La metodología de actualización del SMVyM fue definida tras la falta de acuerdo entre trabajadores y empleadores en el Consejo Nacional del Empleo, lo que llevó al Poder Ejecutivo a establecer nuevas cifras a través de la Resolución 9/2025.

Contexto del Salario Mínimo

La investigadora de Fundar, Macarena Santolaria, explicó que el declive del salario mínimo comenzó en diciembre de 2023 con una devaluación que provocó una caída del 15% en términos reales. Este deterioro se acentuó con un periodo de congelamiento entre agosto y noviembre de 2025, limitando aún más el poder adquisitivo de los trabajadores.

Controles y Estrategias Gubernamentales

La economista Delfina Rossi señala que el Gobierno opta por mantener los salarios como un ancla frente a la inflación, lo que, aunque tiene como objetivo la contención de precios, agudiza la pérdida de poder adquisitivo para muchos. En diciembre de 2023, el SMVyM alcanzaba aproximadamente 400 dólares, mientras que ahora se sitúa alrededor de 250 dólares.

Impacto en el Mercado Laboral

Esta situación no solo perjudica a quienes perciben el salario mínimo, sino que también afecta de manera indirecta a aquellos que, aunque ganan más, dependen de este monto como referencia en paritarias. La falta de un consenso claro para establecer aumentos apropiados desarticula el diálogo que debería existir en el ámbito laboral.

Las Consecuencias Fiscales del SMVyM

Las economistas Laura Caullo y Guadalupe Galíndez resaltan que el salario mínimo no solo establece un piso laboral, sino que también influye en diversas prestaciones y políticas públicas. El último ajuste se realizó en un contexto en el que el salario mínimo se hizo menos representativo, siendo actualmente un 23% de la remuneración mediana y un 17% de la remuneración promedio del empleo registrado.

Comparación Regional y Escenarios Futuro

En comparación con otros países de América del Sur, el SMVyM en Argentina se encuentra en un escalón inferior. Aunque recientemente la cifra superó la Canasta Básica Alimentaria, aún está por debajo de la Canasta Básica Total, lo que significa que muchos hogares quedan por debajo de la línea de pobreza.

Los incrementos programados, que buscaban un 17% de aumento entre noviembre de 2025 y agosto de 2026, rápidamente fueron superados por la inflación. Si bien el ejecutivo tiene la facultad de fijar el SMVyM a través de resoluciones, este proceso sigue generando críticas respecto a la falta de diálogo en la negociación colectiva.

El Futuro del Salario Mínimo

El SMVyM fue creado en 1964 para asegurar ingresos básicos dignos, pero su rol ha evolucionado. El economista Ángel Cerra enfatiza que su ajuste debería realizarse conforme a la inflación para mantener su propósito inicial. Sin embargo, la tendencia actual sugiere que la ideología gobernante privilegia el control estatal mínimo en este ámbito.