La comedia y el desafío de ser boliviana en Argentina: Nata Calpurnia habla sin tapujos
Durante su reciente visita a Buenos Aires, la humorista boliviana Nata Calpurnia reflexiona sobre la complejidad de la identidad y la recepción cultural en Argentina, revelando sus experiencias y retos como inmigrante.
En su paso por Argentina, Nata Calpurnia, una destacada comediante boliviana, se sumergió en la vida porteña y reflexionó sobre cómo los argentinos interactúan con los extranjeros. Su estadía en Buenos Aires no solo fue una oportunidad para mostrar su arte, sino también para explorar la percepción que se tiene sobre los migrantes en el país.
Racismo y experiencias compartidas
Consultada sobre el racismo en Argentina, Calpurnia se mostró cauta, pero clara: “Todos, absolutamente todos, tenemos racismo”, afirmó, destacando que el problema no es exclusivo de su país. Su frase, «Prefiero el racismo boliviano», provocó reacciones encontradas en redes sociales, pero también abrió un debate sobre el origen y la manifestación del racismo en la región.
Recibiendo apoyo y críticas
Durante su estancia, Nata tuvo variadas interacciones con los argentinos. Relató en una entrevista con Punto a Punto Radio que, aunque recibió gestos amables, también enfrentó comentarios despectivos. “Me han ayudado a tomar el bus, pero también algunos me llamaron ‘bolita’”, expresó, subrayando que se sintió bien tratada en líneas generales.
La realidad de los inmigrantes en Liniers
Calpurnia, quien se alojó en San Telmo, reconoció que su experiencia como migrante difiere de la de otros bolivianos que residen en barrios como Liniers, donde viven muchos con trabajos precarios. “Hay quienes vienen a coser, otros buscan oportunidades mejorando la calidad de vida”, comentó, añadiendo que su perspectiva está influenciada por la posición desde la que se llega.
Identidad y visibilidad
La comediante también tocó el tema del color de piel y cómo este afecta las interacciones que tiene. “Es innegable que mi apariencia influye en cómo me tratan, pero esto ocurre tanto aquí como en Bolivia”, dijo, destacando que la realidad de quienes tienen piel más clara es diferente.
Humor como respuesta a la crítica
Uno de los momentos más divertidos de sus shows fue su broma sobre Javier Milei, en la que afirmó que “Bolivia tiene mejores derechos laborales que ustedes”. Al principio sintió miedo en un público argentino, pero la respuesta fue positiva. “El humor puede ser un puente que nos conecta a través de nuestras diferencias”, aseguró.
Anécdotas y realidades cotidianas
Al recordar sus encuentros con argentinos, compartió una divertida anécdota de una cita fallida. “Cuando le mencioné que venía de Bolivia, él respondió ‘me encanta Bolivia, ¿qué buscas allí? Machu Picchu?’”, lo que evidenció cuán poco se conoce sobre su país.
Calpurnia, con su humor mordaz y autocrítico, la cerró en sus presentaciones con bromas sobre abrir su propia verdulería, provocando risas mientras visibiliza la fuerza laboral de quienes vienen desde Bolivia. “Pónganse las pilas, que voy a tener que contratar en negro”, ironizó, subrayando la realidad del trabajo informal.
Las experiencias de Nata Calpurnia iluminan la vitalidad y los matices de ser inmigrante en un país donde a menudo se cruzan la comedia y la crítica social.

