La Fiesta Nacional de la Pera: El Escándalo que Destrozó a Marcelo Román
Un derroche sin precedentes en medio de una crisis económica desató la caída del intendente de Allen. La contradicción entre el dispendio y la realidad local fue demasiado evidente para ignorarse.
La localidad de Allen, en Río Negro, se encuentra en una encrucijada. Mientras la municipalidad enfrenta una crisis profunda y recortes que llevaron a la entrega de telegramas de despido, el gobierno local decidió destinar 576 millones de pesos a la celebración de la Fiesta Nacional de la Pera. Esta elección provocó el colapso del intendente Marcelo Román, quien se vio obligado a dejar su cargo tras perder el apoyo del Concejo Deliberante y enfrentar acciones judiciales por su gestión.
Un Contexto de Crisis y Descontento
La caída del funcionario comenzó a gestarse en las calles en septiembre del año pasado, cuando los trabajadores municipales iniciaron un paro que dejó a la ciudad cubierta de basura. Román intentó declarar la crisis económica, pero su propuesta fue frenada por el Concejo. La imagen de él levantando bolsas de residuos junto a un concejal se convirtió en el símbolo de su ya deteriorada gestión.
Las Consecuencias de un Gasto Injustificable
La contundente elección de gastar en una fiesta en lugar de atender las necesidades básicas de la población llevó a abrir una causa penal en su contra, por administración fraudulenta y peculado. Sin opciones, el Concejo Deliberante decidió suspenderlo, cortándole el salario hasta que se resuelva su situación legal.
Un Intendente Aislado
Román, que llegó al poder gracias a una alianza política, decidió sumarse a La Libertad Avanza una vez en el cargo, dejándolo sin respaldo institucional cuando las denuncias comenzaron a acumularse. A pesar de intentar aferrarse a su cargo, incluso presentando un veto de última hora, no pudo evitar su destitución.
Un Nuevo Amanecer: Fabián Figueroa al Frente
Con la salida de Román, la dirección del municipio pasó a manos de Fabián Figueroa, representante de la UCR Auténtica. Su mandato es provisional y se alinea a lo que determine la justicia en el caso de Román; si se demuestra su inocencia, podría recuperar su cargo.
Reconciliación con el Gobernador
Figueroa asumió el compromiso de reparar la relación con el gobernador Alberto Weretilneck, un vínculo que había sido severamente deteriorado. Destacó que un municipio no puede subsistir aislado y afirmó que la inmediatez de su gestión se centrará en restablecer la colaboración institucional.
Compromisos para el Futuro
A pesar de los cambios, la nueva administración entiende que el éxito radica en acciones concretas en la comunidad. La prioridad de Figueroa es reactivar los servicios básicos: «El vecino quiere que le levanten la basura», afirmó, dejando clara su intención de abordar las necesidades inmediatas de la población.

