Margarita Lalor Cavanagh: La Inquebrantable Inspiración Argentina
Margarita Lalor Cavanagh, una mujer que desafió los límites de la enfermedad, se convierte en un símbolo de vida y fe. Su historia, marcada por la lucha y el amor, invita a reflexionar sobre el verdadero significado de la felicidad.
Cuando le diagnosticaron ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), Margarita no se rindió. Al contrario, decidió enfrentarse a la adversidad con valentía y un asombroso sentido del humor.
Un Viaje Hacia la Aceptación
Al principio, realizar tareas cotidianas como ir al baño se convertía en un desafío monumental. “Pude. Qué hermosa palabra”, reflexionó, encontrando en su nueva realidad un impulso para seguir adelante.
En 1975, aceptó la silla de ruedas no como un símbolo de derrota, sino como una herramienta que le abriría nuevas posibilidades.
El Humor como Compañero
El Padre Lisandro Boyle, confesor y amigo de Margarita, recuerda su «humor irlandés” y la alegradísima despedida que brindó en su funeral. Ella siempre encontró la luz en medio de la oscuridad.

Desafiando Barreras
Margarita vivió diversas experiencias que ilustran las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad. Desde la negativa a ingresar a museos debido a su silla de ruedas hasta el desprecio por su deseo de acceder a lugares culturales, su esencia luchadora siempre estuvo presente.
Su amor por las artes, reflejado en su relación con el Museo Nacional de Arte Decorativo, fue un testimonio de cómo superó obstáculos. Ella demandaba no solo su propio espacio, sino también igualdad para todos.
Su camino la llevó incluso a peregrinaciones en busca de esperanza, un viaje espiritual que la transformó por dentro y le hizo descubrir que el verdadero milagro habitaba en su interior.
Entre la Amistad y el Amar
Nilda Cristina Britos, su compañera inseparable, recuerda cómo a lo largo de 22 años compartieron risas, lágrimas y momentos inolvidables. “Ella siempre estaba buscando el lado positivo, incluso en los días más oscuros”, cuenta.

El Legado de su Escritos
Con un sistema adaptado que le permitía escribir con el pie izquierdo, Margarita empezó a plasmar sus memorias en el libro Se puede. En él, se adentra en la felicidad que encontró a pesar de las limitaciones físicas.
“Los discapacitados no solo queremos ser felices; encontramos la felicidad en lo que somos”
Su Impacto en la Comunidad
A pesar de sus limitaciones, Margarita se dedicó a ayudar a quienes la rodeaban. En el Pensionado de la Misericordia, organizaba actividades creativas para sus compañeras, elevando el espíritu de muchas mujeres en la adversidad.
Una Amiga Irreemplazable
Marcela, su hermana, expresa el vacío que dejó su partida. “Extraño todo de ella”, dice mientras recuerda cómo Margarita siempre estuvo presente en los momentos más difíciles de su vida.
El Mensaje de su Vida
Margarita transformó su enfermedad en una oportunidad de crecimiento personal y espiritual. Su legado invita a los demás a encontrar alegría y propósito, a pesar de los desafíos. “Yo soy una mujer feliz”, repetía, un mantra que sigue resonando en los corazones de quienes la conocieron.

