Irán ejecuta en público a dos manifestantes de Isfahan, desoyendo llamados de la ONU para detenerlo

0
2

Irán: Dos Ejecutados en de Isfahan en Medio de Protestas Masivas

En un acto conmocionante, las autoridades iraníes llevaron a cabo la ejecución de dos hombres en una plaza de Isfahan, intensificando la preocupación por los derechos humanos en el país. La represión contra los manifestantes, en un contexto de inestabilidad social, continúa generando controversia.

Según medios de comunicación vinculados con la judicatura iraní, Amirhossein Safari Hosseinabadi y Abolfazl Sepahi Badjiani fueron ejecutados públicamente en el sector de Malekshahr. Este suceso se produjo en la madrugada del martes, justo después de que se intensificaran los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y un grupo de civiles reunidos en el lugar.

Contexto de la Ejecución

Ambos hombres formaban parte de un grupo de 12 jóvenes condenados a muerte, relacionados con las protestas que estallaron el 8 de enero. La acusación principal contra ellos incluía la participación en el asesinato de cuatro integrantes de la milicia Basij y la quema y vandalización de bienes públicos.

Los informes de la agencia Fars afirman que los acusados fueron considerados responsables de ataques mortales a los oficiales de seguridad durante las manifestaciones, lo que llevó a la decisión de ejecutar sus penas. En las horas previas a las ejecuciones, circularon rumores en redes sociales sobre la instalación de un andamio en Alikhani Square, acompañados de videos que mostraban la presencia de fuertes contingentes de seguridad.

Reacciones y Condiciones de los Acusados

Desde la noche anterior, la plaza permaneció bajo un estricto control policial, con múltiples testimonios de enfrentamientos breves entre los gendarmes y quienes se presentaron en el lugar para protestar. Un allegado a la familia de safari reveló que sus seres queridos habían sido convocados a la prisión central de Isfahan, presumiblemente para una visita final.

Estos recientes eventos elevan el número total de ejecuciones relacionadas con el caso de Alikhani Square a cuatro, tras la ejecución en julio de Golmohammad Mohammadi y Erfan Esfandiari. Ocho personas más siguen a la espera del mismo destino.

Reiteradas Llamadas de la ONU para Detener las Ejecuciones

A pesar de los llamados de expertos en derechos humanos de la ONU para que cesen las ejecuciones, las autoridades iraníes han procedido sin restricción. La ONU, encabezada por la relatora especial Mai Sato, ha instado a Teherán a poner un alto a las penas capitales, señalando preocupaciones sobre la falta de justeza en los juicios.

Las condenas, que arrojaron penas de muerte para 12 personas en una sola audiencia, plantean serias dudas sobre el respeto a los derechos procesales. Además, muchos de los involucrados eran adolescentes o jóvenes al momento de su arresto, enfrentando situaciones de detención arbitraria y trato inhumano.

Según la información disponible, las sentencias se basaban en confesiones transmitidas por la televisión estatal, mientras que los juicios en los tribunales revolucionarios de Irán se realizaban en secreto, sin acceso público a los veredictos.

Entre los que aún enfrentan la pena capital se encuentra Shervin Bagherian Jebeli, quien apenas cumplió 18 años poco antes de su detención. La confesión de Bagherian fue emitida por los medios estatales poco después de su arresto, antes de ser juzgado.

Las cifras presentadas por la ONU indican que al menos 24 personas han sido ejecutadas en relación con las protestas de enero. Mientras tanto, el gobierno de Teherán reporta más de 3,000 muertes en medio de manifestaciones que surgieron inicialmente por la hiperinflación, pero que rápidamente se transformaron en un movimiento anti-gubernamental.

Grupos de derechos humanos corroboran que el número real de víctimas es significativamente mayor, con estimaciones que alcanzan hasta 42,000. La complejidad de las restricciones informativas y las interrupciones en internet han dificultado la verificación de los hechos.