Café de Especialidad en Córdoba: Mitos y Realidades que Debes Conocer
El auge del café de especialidad en Córdoba está transformando las costumbres de los amantes del café, pero aún persisten ciertos mitos que los expertos intentan aclarar.
En una interesante charla con Radio Punto a Punto 90.7 FM, Belén Duro, responsable de Cafezazo, desmitificó algunas creencias comunes que rodean al café en la provincia.
Temperatura: Un Mito Desmentido
Uno de los reclamos más recurrentes es que el café llega frío a la mesa. Según Duro, esto se relaciona más con las costumbres de los consumidores que con un problema en la preparación. “Un café muy caliente o muy frío puede afectar los sabores originales”, advirtió.
La experta explicó que el agua para preparar espresso y métodos filtrados se utiliza a temperaturas que oscilan entre 95 y 98 grados. La percepción de un «café frío» se produce principalmente en las bebidas con leche, ya que esta suele calentarse solo hasta 70 grados, lo que puede parecer tibio a muchos. “Algunos baristas optan por calentar la leche a 55 o 60 grados, y esa temperatura es considerada fría para muchos”, agregó Duro.
Además, aclaró que la noción de «café quemado» no se refiere a un defecto de la máquina, sino a los sabores extraídos de una pastilla de café que ya ha sido sobreexplotada. “Cuando no puedes extraer más sabores buenos, comienzas a obtener sabores desagradables”, afirmó.
La Leche de Almendras: Menos Elegida Pero no Sin Razón
A diferencia de otros mitos, la escasa popularidad de la leche de almendras no se basa en cuestiones técnicas, sino en su bajo consumo en cafeterías. Duro reconoció que es una opción poco pedida: “A mí no me gusta la leche de almendras”, confesó.
La baja demanda convierte esta variante en un producto de rotación lenta, lo que significa que las cafeterías solo consumen un mínimo mensual, dejando muchas veces envases sin abrir.
La Evolución del «Cortado»: Más Que un Cambio de Nombre
Un tema que despierta polémica es la nueva nomenclatura para las bebidas a base de leche. Duro explicó que el «flat white» y el «cortado doble» son casi equivalentes, aunque sus nombres han cambiado con la llegada de la cultura del café de especialidad. “Hemos vivido un choque cultural al adaptar términos de la nueva generación de baristas”, señaló.
Muchos nuevos baristas han sido formados directamente bajo las prácticas del café de especialidad y no han pasado por la tradición del café. “Explicarles que son equivalentes se vuelve complicado”, añadió Duro.
A pesar de las diferencias en la nomenclatura, la organizadora enfatizó que lo esencial es que cada cliente elija la bebida que realmente desea, sin importar el nombre que lleve. «Si quieres un café solo, pide un café solo. Si prefieres un café con leche, entonces, eso es lo que pides», concluyó.
JB / JF

