Un emotivo homenaje a los cuatro héroes sanjuaninos caídos en la tragedia aérea
En una conmovedora ceremonia, la comunidad de San Juan se unió para rendir homenaje a los cuatro policías que perdieron la vida en un trágico accidente aéreo en el Parque Ischigualasto.
La jornada comenzó con una misa matutina dedicada a las víctimas y sus seres queridos, transmitida en vivo a través de plataformas digitales. Las tensas emociones se hicieron palpables cuando se abrieron las puertas de la Catedral, y con un aplauso sincero, la multitud despidió a sus héroes.
El último adiós en la Catedral
Cientos de policías, con rostros llenos de dolor, esperaron la salida de los cuatro ataúdes al son de la marcha fúnebre. Entre lágrimas, el sacerdote pronunció palabras que resonaron en los corazones de todos los presentes: “Con un aplauso los recibimos y con otros despedimos a nuestros héroes para que se vayan a descansar a su morada”.
Un pasillo de honor y un breve recorrido por su legado
Fuera de la Catedral, los oficiales formaron un respetuoso pasillo de honor mientras aguardaban la llegada de los féretros. Cuatro camionetas esperaban para trasladarlos, y el silencio que envolvía el ambiente era abrumador. Se dio lectura a los nombres de los caídos, destacando sus contribuciones a la fuerza policial.
Conexiones personales y la profunda tristeza de la comunidad
La comunidad no sólo lloró a sus policías, sino que también compartió historias de vidas compartidas. Mirta, una vecina doliente, expresó su angustia y dificultad para entender la pérdida de personas tan buenas. “Es muy injusto”, dijo mientras las lágrimas caían.
La emotiva ruta del cortejo
El cortejo fúnebre recorrió los lugares donde los cuatro héroes trabajaron con valentía. El primer alto fue en la Central de Policía, donde les aguardaban compañeros y vecinos para rendir homenaje. Luego se dirigieron a la Dirección de Protección Civil, donde también fueron recibidos con un cordón de honor.
El último adiós en el cuartel de Bomberos
La parada en el cuartel de Bomberos fue particularmente conmovedora. Allí, una grúa con una bandera argentina en homenaje a las víctimas marcó un momento de profunda tristeza. La comunidad se unió en un emotivo aplauso mientras el sonido de la bocina resonaba, un símbolo del trabajo incansable de estos hombres.
La despedida en el cementerio municipal
Finalmente, los ataúdes fueron trasladados al cementerio municipal para una ceremonia simbólica. Solo uno de ellos, Marcelo Germán Videla, descansará en ese lugar. Los demás serán llevados a sus tierras natales, donde recibirán un merecido descanso.
Palabras de reconocimiento que trascienden el dolor
Durante la despedida, Néstor Álvarez, jefe de la Policía de San Juan, expresó su sentido pésame a los familiares, recordando que el legado de estos hombres permanecerá como ejemplo para la juventud de la institución. “Que Dios les conceda el descanso eterno”, resumió el sentimiento de toda la comunidad.
Un recuerdo que perdurará en el tiempo
Con el cierre de la ceremonia, los familiares recibieron banderas argentinas y gorras de la Policía. Cada elemento representa no solo una pérdida, sino el sacrificio que ellos realizaron, grabado para siempre en la memoria colectiva de San Juan.

