Paro portuario deja 140 barcos varados y impacta exportaciones

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Puertos Argentinos en Crisis: Prácticos Inician Paro Indefinido

Los principales puertos exportadores de Argentina se encuentran en un completo stand-by tras un paro indefinido declarado por los prácticos, quienes son esenciales para la navegación en maniobras complejas. Esta detención podría tener consecuencias graves para el comercio exterior.

Desde la jornada del lunes 3 de agosto, los prácticos han suspendido sus actividades en respuesta al Decreto 690/2026, promulgado por el Ministerio de Transformación y Desregulación. Esta normativa, dirigida por Federico Sturzenegger, busca desregular la actividad de estos profesionales que garantizan la seguridad de las maniobras en puertos.

Los prácticos son fundamentales en la navegación, ya que poseen conocimiento profundo sobre las corrientes, la profundidad y los riesgos de las áreas portuarias, lo que les permite asistir a los capitanes de los buques en múltiples operaciones.

El decreto en cuestión promete facilitar el ingreso de nuevos prestadores al servicio de practicaje, eliminando «requisitos obsoletos» y permitiendo que los usuarios contraten bebas de su elección. Además, se reconocen las capacidades de capitanes extranjeros con pericia en la zona y manejo del idioma inglés, alineándose con estándares internacionales de navegación.

Impacto del Paro en el Comercio Exterior

El Centro de Navegación, que agrupa a las agencias marítimas responsables de más del 80% de las cargas comerciales en Argentina, ha expresado su preocupación en una misiva a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (APYM). La carta destaca que alrededor de 140 buques están a la espera de confirmación para el servicio de practicaje y/o pilotaje, cifra que podría incrementarse rápidamente.

La situación empeora con la cancelación de operaciones programadas que han sido redireccionadas hacia el Puerto de Montevideo y puertos del sur de Brasil, lo que afecta a importantes terminales como La Plata, Dock Sud, Buenos Aires, Zárate-Campana, además de los puertos de Quequén y Bahía Blanca. Este desvío resulta en la pérdida de operaciones que habían sido cuidadosamente recuperadas para el país en años recientes.