«Unidad y Lucha: La Marcha del Trabajo en Buenos Aires Celebró su Décimo Aniversario»
Desde la iglesia de San Cayetano hasta la Plaza de Mayo, miles se manifestaron en una jornada emblemática dedicada a la defensa de los derechos laborales.
Un año más, el corazón de Buenos Aires vibró con la tradicional marcha en honor a San Cayetano, el patrón del trabajo. Movimientos sociales y sindicatos se unieron en una manifestación que reunió a miles de personas, marcando el décimo aniversario de este importante evento.
Una Marcha por la Justicia Social
La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) lideró el recorrido con la poderosa consigna “Pan, paz, tierra, techo y trabajo”. A medida que la multitud avanzaba por la Avenida Rivadavia, diferentes organizaciones sociales, políticas, la Central General de Trabajadores (CGT) y las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) se unieron al clamor colectivo por un futuro mejor.
Una Reflexión desde el Altar
El Arzobispo de Buenos Aires, José Ignacio García Cuerva, presenció la misa central en la que abordó temas cruciales. Habló de “la trampa de los créditos que asfixian a las familias” y la situación de aquellos que “revuelven la basura en busca de comida”. Su mensaje fue claro: la injusticia no puede ser ignorada.
Empatía y Compromiso
En su homilía, García Cuerva hizo un llamado a la empatía: “El pueblo está cansado de dirigentes que hablan de los pobres, pero no comprenden sus necesidades”. Subrayó que la realidad laboral no debería ser una carga y demanda un enfoque más humano hacia el trabajo.
Presencia Gubernamental en la Lucha
Entre los asistentes, se encontraba el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien expresó que “es esencial acompañar a un pueblo que está sufriendo”, haciendo referencia a la situación crítica de los salarios bajo la gestión de Javier Milei.
Críticas a la Actual Gestión
La jornada finalizó con discursos en la Plaza de Mayo que criticaron duramente la administración actual. Alejandro Gramajo, Secretario General de la UTEP, agradeció a todos los asistentes que recorrieron más de 13 kilómetros en defensa de los trabajadores. En un documento leído al final del evento, se subrayó que la crisis actual “es un resultado de decisiones políticas”, no algo inevitable.
Un Llamado a la Esperanza
La presencia del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, añadió peso a la jornada. “Pedimos un milagro a San Cayetano: Tierra, techo y trabajo”, afirmó en un mensaje de esperanza. Asimismo, el diputado nacional Juan Grabois cuestionó la represión por parte del oficialismo, señalando que esto refleja una “debilidad en las ideas”.

