Terremoto en Colombia: ‘Todo en mi apartamento temblaba, los edificios se sacudían’

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Manizales Sacudida por un Terremoto Devastador: Relato de un Habitante

La ciudad de Manizales fue estremecida por un fuerte terremoto de magnitud 7,4, dejando huellas visibles y un panorama de incertidumbre entre sus habitantes.

Este lunes, un potente sismo, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, sacudió el corazón del Eje Cafetero colombiano, sintiéndose con gran intensidad en Manizales, una ciudad con un historial de terremotos significativos.

La experiencia de un periodista local

Luis Felipe Molina, periodista y meteorólogo, ha pasado la mayor parte de su vida en Manizales. Recordó cómo, a los 6 años, vivió el devastador terremoto de 1999. “Desde entonces, mi interés en la sismología ha crecido”, comenta. A pesar de que la región ha experimentado sismos en diversas ocasiones, el evento reciente sorprendió a muchos.

“Los terremotos aquí tienen periodicidades; han ocurrido en 1962, 1979 y 1999. Pero desde el último gran sismo, la tierra se había mantenido tranquila», explica Molina, quien describe el evento como una sacudida tremenda.

Infraestructura a prueba

Molina destaca la importancia de los códigos de sismorresistencia en la construcción local. Su edificio de 17 pisos, edificado bajo estas regulaciones, resistió el embate. “Mientras todo a mi alrededor se movía, los edificios vecinos se sacudían violentamente. Perdí varios libros, pero el edificio se mantuvo en pie”, recuerda con aliento tembloroso.

“Si no fuera por las normas de seguridad, Manizales estaría en ruinas”, añade, visiblemente impactado por la fuerza del fenómeno.

La ciudad y su respuesta al desastre

Tras el sismo, la ciudad se sumió en la incertidumbre. El alcalde Jorge Eduardo Rojas reportó al menos dos muertes y daños significativos con más de 20 viviendas afectadas. La falta de energía y la aglomeración de personas en las calles reflejaron el miedo al temor de réplicas.

“La situación es trágica y desafiante para todos nosotros”, expresó Rojas, quien hizo un llamado a la solidaridad entre los ciudadanos.

Un emblema afectado

La catedral de Nuestra Señora del Rosario, símbolo de la ciudad, también sufrió daños. A pesar de su antigüedad y falta de robustez sísmica, se mantuvo en pie, aunque con una de sus torres comprometida. Molina lamentó la afectación: “Es un edificio construido en los años 30 que ya había sufrido daños en el pasado. Verla afectada es doloroso”.

La noche de la incertidumbre

A la hora de la conversación, Luis Felipe reflexiona sobre la difícil noche que les espera a muchos: “No creo que podamos dormir tranquilos. La ansiedad por posibles réplicas es abrumadora”. El sentimiento de fragilidad ante la fuerza de la naturaleza es palpable, y la comunidad deberá unirse para enfrentar lo que viene.