Libros en la Basura: La Polémica Que Sacudió al Museo Histórico Nacional
Un reciente incidente ha generado una avalancha de críticas en redes sociales: libros sobre arte precolombino, olvidados en un contenedor de basura frente al Museo Histórico Nacional. La imagen, publicada por la artista Marcia Schvartz, desata un debate urgente sobre la gestión cultural en Argentina.
La situación fue revelada por Schvartz en sus plataformas sociales bajo el título “Museo Histórico Nacional tiran todo a la basura”. La imagen de los libros, que pertenecen a la Fundación Nicolás García Uriburu, ha provocado indignación entre artistas y miembros de la comunidad cultural, quienes han criticado al gobierno por la falta de cuidado hacia el patrimonio artístico.
La Explicación del Museo
Ante la controversia, la Secretaría de Cultura de la Nación se vio obligada a aclarar la situación. Desde la Asociación de Amigos del museo informaron que el material fue desechado como parte de una reestructuración necesaria para mejorar el espacio de la tienda del museo, donde se guardaban artículos desactualizados.
“Los objetos en cuestión estaban en malas condiciones y, además, se descartaron elementos no aptos para el archivo ni para la biblioteca”, afirmó un vocero. A pesar del razonamiento, tras la creciente presión en redes sociales, las autoridades del museo decidieron retirar los libros del contenedor.
Declaraciones de los Implicados
Jorge Carman, presidente de la Asociación de Amigos del MHN, explicó que el material que fue almacenado en la tienda había sido acumulado por anteriores gestiones. “No tiramos nada; pedimos que se retiraran, ya que era papel muy viejo y no servía. Esto es un error que no podemos controlar”, aseguró.
La Perspectiva de la Dirección del Museo
María Paula Zingoni, directora interina del museo, también abordó el tema. Durante una remodelación a principios de año, la Asociación de Amigos descartó materiales que no podían ser donados. No obstante, admitió que desechar libros de esa manera fue un error. “Cuando me enteré, pedí que fueran recuperados inmediatamente”, declaró.
Zingoni agregó que, si los libros están en condiciones, serán disponibles al público, pero aquellos que presenten daños severos serán descartados. Este episodio no solo ha puesto de manifiesto la importancia de cuidar el patrimonio cultural, sino que también ha despertado un sentido de responsabilidad entre las instituciones implicadas.

