Terremoto en Colombia: Un sismo devastador sacude el occidente del país
Un terremoto de magnitud 7,4 ha golpeado Colombia, causando una tragedia que ha dejado al menos 132 víctimas fatales y más de 500 heridos. Este evento, calificado como el más fuerte en una década, ha desencadenado un amplio movimiento de ayuda y esfuerzos de rescate.
El sismo ocurrió la mañana del lunes y tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó. Sin embargo, se sintió con fuerza en varias regiones, incluyendo Bogotá, y se reportó en países vecinos como Panamá y Ecuador. La profundidad del temblor fue de 107 km, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Impacto devastador en la infraestructura
El último informe indica que más de 50 edificios colapsaron. En Cali, por ejemplo, hasta 32 estructuras se derrumbaron, dejando a numerosas personas atrapadas entre los escombros. Las autoridades locales han movilizado equipos de rescate, pero la situación es crítica con hospitales colapsando debido a la cantidad de heridos.
Las zonas más afectadas
Los departamentos más impactados incluyen Risaralda y Valle del Cauca, donde se han concentrado la mayoría de las víctimas. En Pereira y Manizales, se han registrado daños severos en edificios históricos, incluyendo la catedral de Manizales, que ha sufrido importantes deterioros.
Respuesta del gobierno y la comunidad
El nuevo presidente, Abelardo De la Espriella, apenas juramentado días antes del desastre, ha declarado el estado de emergencia nacional. «La prioridad es rescatar a las personas atrapadas», afirmó. Todas las manos son necesarias en esta crisis; varios países, como Estados Unidos y Brasil, han ofrecido enviar equipos de rescate.
Características del sismo
Este terremoto se originó en una zona con intensa actividad tectónica, en la cordillera Occidental. Aunque ha sido el más potente en años, la región ha vivido sismos significativos en el pasado, lo que resalta la necesidad de preparación y respuesta ante desastres naturales.
El camino hacia la recuperación
Las autoridades locales continúan evaluando los daños mientras trabajan incansablemente para rescatar a los sobrevivientes. La comunidad se une al esfuerzo, con rescatistas y voluntarios colaborando en la búsqueda de personas desparecidas.

