La realidad laboral en Argentina: datos preocupantes del mercado de trabajo
El mercado laboral argentino enfrenta una crisis profunda, donde tener un trabajo ya no garantiza escapar de la pobreza. Descubre las cifras alarmantes que revelan la fragilidad de la situación laboral en el país.
Análisis del Boletín Estadístico Sociolaboral del Primer Trimestre de 2026
El Boletín Estadístico Sociolaboral del Primer Trimestre de 2026, realizado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) a partir de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, revela que el 52,7% de la fuerza laboral en Argentina se encuentra en una situación de vulnerabilidad.
Presión en el mercado de trabajo y la realidad del desempleo
A pesar de que la tasa de desempleo abierto es del 7,8%, el informe destaca que esta cifra no refleja la verdadera fragilidad de la población activa. Añadiendo la subutilización de la fuerza de trabajo, la presión efectiva y la disponibilidad efectiva, el panorama se torna aún más preocupante.
Desempleo estructural: Se destaca que 3 de cada 10 personas desempleadas llevan más de un año buscando trabajo sin éxito.
Informalidad laboral, pluriempleo y desafíos para la juventud
La informalidad laboral afecta al 44,2% de los ocupados en Argentina. Sectores como el Servicio Doméstico y la Construcción presentan tasas especialmente altas. Además, el fenómeno del pluriempleo afecta al 10,4% de la población ocupada, siendo más común en mujeres que en hombres.
En el caso de los jóvenes de 18 a 24 años, la vulnerabilidad laboral alcanza niveles alarmantes, con altas tasas de desempleo e informalidad entre los asalariados.
Ingresos bajos y estrategias de supervivencia de los hogares
A pesar de que el 88,9% de los hogares en Argentina dependen total o parcialmente de los ingresos del trabajo, el 17,5% de los ocupados recibe ingresos por debajo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. Esto se traduce en una alta incidencia de pobreza, que alcanza al 20,6% de la población ocupada.
Las familias recurren a estrategias de supervivencia como el desahorro, el endeudamiento y las transferencias no contributivas para hacer frente a la precariedad laboral y económica que enfrentan.

