Violencia desbordada en el Estadio Municipal tras partido entre Huracán y Laprida.

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Violencia desatada en el Estadio Municipal tras el partido entre Huracán y Laprida: agresiones, caos y un perro herido. Detalles de un altercado que dejó un jugador lesionado por munición no letal.

El domingo, minutos después de las 17:20, se vivieron momentos de tensión en el Estadio Municipal. Todo comenzó al finalizar el enfrentamiento futbolístico entre Huracán y Laprida, cuando los jugadores iniciaron una pelea física en pleno campo de juego.

Los seguidores de Huracán decidieron ir más allá y saltar la cerca perimetral para ingresar al terreno de juego. Ante esta invasión, la Comisaría Mosconi intervino para proteger a los futbolistas y árbitros. Ante la escalada de violencia, se solicitó la presencia del Grupo Especial Canes, que estableció una línea de defensa en la zona de vestuarios.

Agresión al Grupo Canes y uso de armas no letales

La situación se volvió más tensa cuando un grupo de jugadores del equipo de barrio Industrial intentaron agredir a una oficial presente en el lugar. Durante este enfrentamiento, el perro de seguridad Nala recibió una patada de uno de los jugadores. Como respuesta, los efectivos dispararon munición de estruendo al aire para intentar disuadir a la multitud.

Ante la persistencia de la violencia, se utilizó gas pimienta contra los agresores. Este gas provocó lesiones leves en el jugador Ernesto Armoa, de 26 años, quien sufrió quemaduras debajo de la mandíbula derecha, dispersando el gas en la zona.

Lesiones, daños y repercusiones legales

Debido a la superioridad numérica de los agresores y la falta de seguridad en el perímetro, las autoridades confirmaron que no se pudo realizar ninguna detención en el lugar. Según fuentes policiales, dirigentes locales alentaron la violencia en lugar de colaborar para calmar la situación.

Como resultado de los disturbios entre los equipos y los seguidores, dos futbolistas de Laprida, Tiago Joaquín Reartes y Samuel Exequiel Encinas, de 21 años, sufrieron golpes en el rostro pero optaron por no presentar cargos legales. Además, un patrullero del Grupo Canes resultó dañado con la rotura de un espejo retrovisor. La Fiscalía tomó cartas en el asunto junto con el área de Criminalística para investigar lo ocurrido.