Conflicto en Colegiales: polémica por edificio que desafía la normativa urbana
Un edificio proyectado con más de 25 metros de altura en una zona donde la norma fija un tope máximo de nueve encendió la mecha de un conflicto complejo en el corazón de Colegiales. La autorización administrativa otorgada a un desarrollo inmobiliario en Maure 2817 volvió a poner bajo la lupa los permisos y excepciones que se otorgan en la Ciudad de Buenos Aires, abriendo un frente de tormenta entre los vecinos y el Ejecutivo porteño.
El terreno en cuestión se encuentra ubicado en Nuevo Colegiales (U20), un sector geográfico diseñado específicamente para funcionar como área residencial de baja densidad. Sin embargo, la Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUR) le dio luz verde a la desarrolladora Garrone Arquitectos para levantar un complejo de 17 departamentos que totalizan unos 1.570 metros cuadrados.

La maniobra oficial se amparó en la figura legal del «completamiento de tejido» o enrase. El gran cortocircuito radica en que el propio Código Urbanístico de la Ciudad establece de manera explícita que ese mecanismo de excepción no resulta admisible en esa zona en particular, desatando el reclamo generalizado de vecinos.
Frente a este escenario, la pregunta que se repite en cada esquina del barrio apunta directamente a los despachos oficiales: ¿Cómo se habilitó una mole que supera de forma tan grotesca los límites previstos por la misma normativa urbana? Para los residentes, el caso de Maure no es una anécdota aislada, sino parte de una avanzada inmobiliaria que erosiona sistemáticamente la identidad barrial.
A la tensión por los metros cuadrados se le suma el temor por el impacto ambiental y el colapso de los servicios esenciales. Los vecinos advierten que un incremento exponencial de habitantes sobre redes de agua y cloacas que no fueron dimensionadas para semejante densidad pondrá en jaque la infraestructura básica de toda la zona, a lo que se suma la pérdida de espacios verdes y la tala de árboles centenarios.
La pelea llega a la Legislatura y pone la lupa sobre las reglas
Lo que se discute por estos días trasciende las medianeras de una obra en construcción. Para los habitantes del barrio, el verdadero dilema pasa por saber qué sentido tienen las normas de preservación si luego pueden esquivarse con simples interpretaciones administrativas a medida, convirtiendo la excepción en una regla peligrosa para el futuro urbano.
La discusión escaló rápidamente del plano vecinal al terreno político y ya encontró eco en el recinto parlamentario. La legisladora Bárbara Rossen, que responde al bloque Fuerza por Buenos Aires, formalizó un proyecto de resolución para interpelar de manera directa al Poder Ejecutivo porteño.
TC/MSS

