El Peón Rurale Que Alertó Sobre los Fugitivos del Triple Crimen y Nunca Recibió Recompensa
Martín Franco, un empleado rural de Santa Fe, revela una sorprendente historia sobre su papel crucial en la captura de los fugados del infame triple crimen de General Rodríguez, mientras se enfrenta a la decepción por no recibir la recompensa prometida.
En enero de 2016, Martín Franco, un peón rural que laboraba en una arrocera de Cayastá, se convirtió en pieza clave para la detención de Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta. Estos criminales habían escapado del penal de General Alvear en diciembre de 2008. A pesar de su esfuerzo, Franco asegura que nunca recibió la recompensa de $2.000.000 que el gobierno bonaerense ofreció por información que llevara a su captura.
La Búsqueda de Justicia
“Por supuesto que solicité la recompensa. Todo el mundo decía que me correspondía, ya que fui yo quien alertó a la policía tras ver a los fugitivos”, compartió Franco en una conversación. “Sin embargo, tras realizar numerosos trámites, no obtuve respuesta alguna”, añadió.
Una Promesa Incumplida
Franco expresó su frustración con una frase contundente: “Creo que la recompensa fue una ilusión”. Según él, no sólo él sino ningún otro trabajador de la zona que brindó información ha visto un peso de esa recompensa.
La Vida Después del Crimen
Actualmente, Franco enfrenta dificultades laborales. “Me despidieron de la arrocera y ahora lidio con trabajos esporádicos como jornalero, tratando de llevar el sustento a mi hogar”, señaló. Con 44 años y viviendo en Helvecia, comparte su vida con su pareja y dos hijos. “No he logrado conseguir un empleo fijo que me permita estabilizarme”, lamentó.
El Escape y la Captura de los Fugitivos
Los escapados llegaron a Santa Fe el 6 de enero de 2016, intentando esconderse en una casa rural cercana a Gálvez. Sin embargo, al percatarse de que la policía estaba tras ellos, decidieron huir nuevamente. El 7 de enero, un enfrentamiento con Gendarmería permitió su localización, aunque lograron escapar momentáneamente antes de ser finalmente capturados.
Juicios y Consecuencias Legales
Los hermanos Lanatta y Schillaci enfrentaron un total de cuatro juicios por diversos delitos cometidos durante su fuga, culminando en condenas que sumaron penas de más de siete años. Finalmente, en febrero de 2020, se cerró su expediente judicial con un juicio que resultó en nuevas condenas por su conducta violenta durante la fuga.
