Explosiones devastadoras en un depósito de garrafas en Merlo
Un alarmante incendio en un depósito de garrafas en Mariano Acosta, partido de Merlo, desató una ola de pánico esta mañana, dejando a los vecinos aterrorizados por las explosiones que resonaban a kilómetros a la redonda.
Las llamas comenzaron alrededor de las 6:30 a.m., generando una espesa columna de humo que se elevó sobre el oeste del Gran Buenos Aires. Según reportes de los residentes, las explosiones de las garrafas eran tan potentes que los escombros se propulsaban más de 300 metros, poniendo en riesgo a quienes se encontraban cerca.
Heridos y evacuaciones en medio del caos
Las autoridades de salud informaron que al menos cuatro personas resultaron heridas durante el incidente. Tres de ellas sufrieron quemaduras leves, mientras que un joven de 15 años fue atendido por un golpe de esquirla. «Mi sobrino pasaba por ahí con su padre cuando ocurrió la explosión», relató Juliana, tía del adolescente, quien fue trasladado inconsciente al hospital.
Relatos desgarradores de los vecinos
Los residentes de la zona vivieron momentos de angustia y confusión. “Escuchamos las explosiones y no sabíamos qué estaba pasando”, contó Noelia, quien se encontraba en su hogar. “Volaron vidrios por todas partes. Estamos encerrados y con miedo”, agregó.
Mientras hablaba a través de su teléfono, las detonaciones resonaban de fondo, ilustrando la gravedad de la situación. “Hubo un momento de calma, pero después volvió a comenzar”, afirmó.
Los bomberos luchan contra el fuego
El incendio se desató en un área residencial, situada sobre la calle Constituyentes, y la situación requería una atención urgente. Sergio Ravelli, jefe de Bomberos y Defensa Civil de Merlo, explicó que las explosiones complicaban los esfuerzos por controlar el fuego y salvaguardar las viviendas cercanas.
Impacto en el vecindario
Francisco, propietario de un local de electricidad frente al depósito, dio su testimonio sobre el caos. “Cerré todo, mi casa está al lado y un pedazo de garrafa voló y rompió mi tanque de agua. Miedo es lo que siento”, expresó angustiado.
El pánico se extendió por el barrio; Mari, quien estaba en casa con su hijo pequeño, describió cómo las explosiones hacían vibrar las ventanas, sintiéndose como si estuvieran en medio de un ataque aéreo.
Un depósito en el centro de un área residencial
El depósito, que almacenaba alrededor de 2500 garrafas, se encontraba en una zona donde residen familias y hay, además, dos escuelas y dos jardines de infantes en un radio de seis cuadras. Aunque no se ha determinado la causa del incendio, la preocupación por la seguridad de los residentes es palpable.
Los trabajos de los bomberos se concentran en proteger las viviendas colindantes mientras se enfrentan a un escenario de explosiones incesantes que complican la situación.
