La Recuperación del Biodiésel en Argentina: Un Rayo de Esperanza Tras la Crisis
La producción de biodiésel en Argentina está volviendo a la normalidad después de un prolongado periodo de dificultades. Federico Martelli, Director Ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales y Elaboradores de Biocombustibles, revela los factores que han influido en este cambio.
Después de más de un año y medio de crisis, la industria del biodiésel en Argentina comienza a ver una luz al final del túnel. Según explicó Federico Martelli, la reciente actualización de los precios oficiales ha sido clave para iniciar la recuperación. «Desde noviembre, hemos comenzado a estabilizar la producción de biodiésel después de un tiempo muy complicado», sostuvo.
Martelli argumenta que el retraso en los precios determinados por el Estado había generado una caída alarmante en la producción. “Entre julio de 2024 y noviembre de 2025, los precios fijados estaban por debajo de los costos de producción, lo que llevó a pérdidas significativas para el sector”, explicó. Este desfase ocasionó no solo una disminución en la producción, sino también incumplimiento del corte obligatorio.
El descontento en el sector fue palpable, con más de 2.000 empleos directos e indirectos en riesgo. «Gracias a las negociaciones con la Secretaría de Energía, hemos podido retomar nuestras actividades. En los últimos meses, hemos vuelto a operar normalmente», subrayó Martelli, quien enfatizó la satisfacción del sector por poder trabajar nuevamente.
Desafíos Futuro: Posible Reforma de la Ley de Biocombustibles
A pesar de los signos de recuperación, el sector enfrenta nuevos retos. Martelli señaló que están preocupados por las propuestas de reforma de la Ley de Biocombustibles que están en discusión. «Tanto la iniciativa de la Liga de Provincias Biomercéticas como la del Gobierno Nacional plantean riesgos serios para las pymes del sector», advirtió.
Una de las propuestas busca concentrar la producción en la provincia de Santa Fe, mientras que la otra favorecería a grandes empresas cerealeras y aceiteras. «Ambas opciones podrían dañar profundamente las economías regionales», agregó Martelli.
La Necesidad de Seguridad Jurídica
Martelli enfatizó que el sector está dispuesto a discutir cambios, pero no a implementar modificaciones abruptas en las reglas del juego. «No podemos permitir que cambien las normas a mitad del camino; eso viola la seguridad jurídica», expresó. La normativa vigente, que se mantiene hasta diciembre de 2030, fue la base para muchas inversiones.
“Aquellos que han invertido lo hicieron con ciertas expectativas de previsibilidad”, concluyó Martelli. “Estamos abiertos a dialogar sobre cambios, pero sin comprometer la estabilidad que permite que el negocio funcione adecuadamente.”
