La Inflación Se Estabiliza, Pero El Consumo Sigue en Caída
A pesar de los signos de desaceleración en los precios, los comercios enfrentan un panorama complicado que preocupa a los especialistas. Fernando Savore, representante de la Federación Nacional de Almaceneros, compartió su análisis sobre la situación actual del mercado.
El aumento de precios en productos básicos ha mostrado señales de moderación, no obstante, el contexto para los comerciantes sigue siendo complicado. En una entrevista en Canal E, Fernando Savore resaltó que el inicio del año estuvo marcado por notables incrementos en precios, alcanzando cifras de casi un 10% en algunos rubros, como los lácteos.
Inflación Estable, Pero Precios de Alimentos en Aumento
Savore indicó que se espera que la inflación general se mantenga en torno al 3,5% durante este mes, mientras que los precios de los alimentos superan esta cifra. “La tendencia es preocupante”, afirmó, sugiriendo que los incrementos no están justificados y resaltando el abuso que algunos empresarios cometen en la formación de precios.
Asimismo, hizo hincapié en el rol de los consumidores: “Depende de la aceptación del público; si no compran, los productos no se moverán”, advirtió, lo que trae consigo un desafío para mantener la rotación de stock.
La Caída del Consumo: Un Desafío Urgente
Para el sector minorista, el principal reto no es solo la inflación, sino la caída del consumo. “La disminución de ventas es alarmante”, subrayó Savore, quien ilustró la difícil decisión que muchos comerciantes deben enfrentar: “¿Invertimos en mercancía o pagamos la luz?” Esta dicotomía refleja la necesidad de equilibrar el inventario con los gastos operativos.
La disminución en las compras también obliga a los comerciantes a ajustar sus pedidos: “Compro según lo que demanda el cliente. Si no hay compras, no hay necesidad de abastecer”, explicó. Esta dinámica tiene un efecto dominó que afecta toda la cadena de suministro, llegando hasta proveedores y fabricantes, los cuales se ven forzados a reducir precios ante la falta de ventas.
Por último, Savore manifestó la cruda realidad que enfrentan las familias argentinas: “Cada día pueden comprar menos”, una situación que se ve agravada por el aumento de tarifas y servicios, que no va acompañada por un aumento en los salarios. Así, el comercio minorista se encuentra atrapado entre precios ascendentes y una demanda cada vez más restringida.
