Resistencia se moviliza: 50 años de Memoria, Verdad y Justicia
En Resistencia, el 24 de marzo se conmemoró el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976 con una masiva marcha que unió a diversos sectores de la sociedad en un llamado unificado por la Memoria, Verdad y Justicia.
La ciudad se llenó de recuerdos y significados, con cientos de personas, entre familias, jóvenes y adultos, marchando codo a codo. La movilización fue un verdadero símbolo de resistencia y unidad, donde todos portaron pañuelos blancos y carteles que reivindicaban los derechos humanos. Un punto neurálgico de la jornada fue la Casa por la Memoria, donde se llevaron a cabo diversas actividades y se escucharon relatos de quienes vivieron aquellos tiempos oscuros.
Una lectura crítica de la situación actual
Uno de los momentos más impactantes fue la lectura de un documento elaborado por organismos de derechos humanos que evaluó la realidad política y social del país. Con el título «A 50 años del golpe genocida», el texto alzó la voz contra el actual gobierno de Javier Milei, señalado por su tendencia a “destruir el Estado” y por los riesgos que plantea para los derechos sociales.
El pronunciamiento incluyó severas críticas a las políticas económicas y denuncias sobre una “miseria planificada”, además de cuestionar el papel del Poder Judicial en la persecución de líderes políticos y sociales. También se exigió la liberación de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Un frente unido contra la opresión
La marcha estuvo respaldada por una amplia representación de grupos sindicales y sociales, como la CTA, CGT, y organizaciones políticas como el Partido Obrero y el Frente Grande. La diversidad fue aún más notable con la participación activa de la comunidad trans y del colectivo LGBTQ+, subrayando el carácter inclusivo de la manifestación.
Una memoria que resuena en las calles
Con la consigna “30.000 detenidos desaparecidos, presentes ahora y siempre”, los asistentes reafirmaron la importancia de recordar y reivindicar la justicia. Las calles de Resistencia se convirtieron en un espacio de protesta y de memoria viva, con un fuerte componente político y social que mantiene la lucha por los derechos humanos.
El cierre del evento resonó con un mensaje contundente: “No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos”, reafirmando el compromiso de la sociedad con la memoria histórica y el reclamo de justicia frente a la impunidad.
