La Industria de Buenos Aires en Crisis: Urge la Revisión de Impuestos
La situación de la manufactura en la provincia de Buenos Aires se torna preocupante, con un creciente llamado a la acción del gobierno de Axel Kicillof ante la caída del consumo y el aumento de costos.
La industria bonaerense enfrenta un momento crítico, marcado por la reducción de márgenes y la presión de las importaciones. Eugenia Muzio, en una entrevista con Canal E, explicó que el deterioro del sector es resultado de diversas causas, entre las que se destacan la baja en el consumo y el alza en los precios.
“La industria ya está viendo mermar sus márgenes debido a la disminución en la demanda”, comentó Muzio, alertando sobre la creciente competencia extranjera que agrava la crisis.
Propuesta para la Reducción de Impuestos
Ante este crítico panorama, varias cámaras industriales están desarrollando una propuesta para suavizar uno de los impuestos más debatidos: los Ingresos Brutos. La iniciativa busca una disminución gradual que aspire a su eventual eliminación.
“Existen industriales en Buenos Aires preparando un proyecto dirigido al gobernador Kicillof, que contempla la reducción progresiva de los Ingresos Brutos hasta culminar con su eliminación”, añadió Muzio.
Tensión Fiscal y Desafíos Locales
El camino hacia el alivio impositivo no es sencillo. La provincia enfrenta un problema financiero serio, dependiente de sus recursos tributarios. Muzio describió la situación como un constante “tira y afloje” entre el alivio fiscal necesario y las urgencias económicas del Estado provincial.
Además, el sector industrial también lidia con los conflictos por las tasas municipales, algunas de las cuales ya han sido judicializadas, como las de seguridad e higiene, mientras otras, como la tasa ambiental, son motivo de gran descontento.
“La carga impositiva puede alcanzar hasta un 6,5% en municipios como Pilar, lo que añade aún más desafíos operativos”, advirtió.
El Riesgo de Cierres y el Círculo Vicioso
El futuro se presenta incierto. Con un 2025 complicado, las empresas ya están evaluando su continuidad para el siguiente año.
“Hay una alta probabilidad de que en 2026 se produzcan más cierres, lo que podría dificultar la sostenibilidad de muchas industrias”, alertó Muzio.
Este escenario es considerado estructural: la caída de la actividad impacta la recaudación, limitando así la posibilidad de ajustar los impuestos. “Es un ciclo que parece no tener fin”, afirmó en referencia a la difícil relación entre la presión fiscal y la economía productiva.
A pesar de las dificultades, desde el gobierno provincial argumentan que la reducción de ingresos no es viable en este momento. En contraposición, el sector privado busca soluciones que no comprometan la recaudación, pero que a su vez preserven la capacidad de producción.
“Nos comprometemos a encontrar una solución que no tenga un efecto adverso en la recaudación”, concluyó Muzio, estableciendo así el rumbo de las negociaciones que se avecinan.
