Arándanos: Adaptación y Resiliencia en el Mercado Argentino
El sector de arándanos en Argentina enfrenta desafíos, pero se adapta a un entorno cambiante con oportunidades en el consumo interno y mercados emergentes.
A pesar de la caída en las exportaciones de arándanos en comparación con el año pasado, **Jorge Pazos**, presidente de la Cámara de Exportadores de Arándanos, aseguró que la industria se encuentra en un proceso de transformación significativo. Durante una entrevista con Canal E, resaltó que el consumo interno está compensando la baja en las ventas internacionales.
Consumo Interno Compensa Caídas Externas
Según Pazos, la producción de arándanos se mantiene estable y ha visto un aumento en la demanda local. “El consumo en el mercado interno ha crecido y, en términos de producción, se mantiene similar a años anteriores”, declaró. Las condiciones competitivas actuales en el mercado interno son ventajosas, haciendo que, para algunos productores, sea más fácil obtener resultados a partir de la venta local de fruta fresca.
La Importancia de Mantener Mercados Exteriores
A pesar de las oportunidades locales, Pazos advirtió que abandonar el mercado exterior no es una solución viable. “Creemos que es fundamental mantener una presencia sostenida en los mercados internacionales”, afirmó, destacando la necesidad de balancear los diferentes destinos de la fruta.
Estrategia Mixta: Exportación, Mercado Interno y Congelados
El principal desafío es lograr un equilibrio entre las distintas modalidades de comercialización. “Desarmar una producción tiene un costo elevado, tanto de entrada como de salida”, explicó Pazos. Su estrategia incluye una combinación de exportaciones, ventas internas y opciones de fruta congelada.
El congelado se convierte en una alternativa clave, permitiendo comercializar excedentes que no pueden exportarse. “Siempre hay que cuidar de qué sucede con los stocks del hemisferio norte en este aspecto”, añadió.
Impactos del Clima y Oportunidades en Brasil
El clima ha influido en la producción actual, con un invierno benigno que permitió adelantar la cosecha. “La temporada tuvo su pico entre octubre y noviembre y se cerró comercialmente a mediados de diciembre”, señaló Pazos.
Junto a las variaciones climáticas, el aumento sostenido de la demanda es palpable. “El arándano es una fruta cuyo consumo va en ascenso y la curva de producción se ha extendido”, afirmó, enfatizando su amplia presencia en supermercados y verdulerías.
Brasil se perfila como un mercado estratégico. “Cada año, la exportación hacia Brasil crece, y se está reconociendo su potencial”, expresó, indicando que es un mercado cercano y en expansión.
Ventajas en Políticas Comerciales
Pazos también celebró la eliminación de retenciones para gran parte de las economías regionales, señalando que, con un arancel del cero por ciento, se están sentando las bases para un crecimiento sostenible. “Esto es lo que debería haber sido siempre”, concluyó, subrayando la importancia del sector en la generación de empleo y arraigo territorial.
