Romero Tellaeche impugna su destitución: El CIDE en medio de la controversia
José Antonio Romero Tellaeche, exdirector del Centro de Investigación y Docencia Económicas, ha rechazado su destitución y afirma que solo un proceso legal puede separar a una autoridad de su cargo.
Una salida polémica del CIDE
Romero Tellaeche ha desafiado formalmente la decisión de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), que lo removió de su puesto y nombró a Lucero Ibarra Rojas como directora interina. En un comunicado dirigido a los miembros del Órgano de Gobierno del CIDE, el exdirector argumentó que su destitución no se ajusta a lo estipulado en el Estatuto General de la institución.
La defensa de Romero Tellaeche
El académico subrayó que no ha recibido notificaciones sobre un procedimiento formal que justifique su remoción, además de enfatizar que decisiones basadas en «acuerdos políticos» o «manifestaciones de voluntad» carecen de fundamento jurídico y, por lo tanto, no son motivo suficiente para finalizar su gestión anticipadamente.
El debido proceso en la legislación vigente
En su misiva, Romero Tellaeche recordó que la legislación vigente establece parámetros claros para la destitución de los titulares de la Dirección General. Aseguró que el debido proceso y el derecho de audiencia son pasos fundamentales que deben seguirse, además de la necesidad de una resolución formal por parte del Órgano de Gobierno.
Tensiones y controversias durante su gestión
Bajo su dirección, el CIDE ha enfrentado críticas por decisiones administrativas, tensiones internas y protestas estudiantiles que han generado un clima de incertidumbre en la comunidad académica. Bajo dicha incertidumbre, la falta de un posicionamiento oficial sobre el conflicto tampoco ayuda a clarificar el futuro del centro.
Reacciones ante la destitución
La destitución de Romero Tellaeche fue anunciada por Rosaura Ruiz Gutiérrez, titular de la Secihti. Mientras tanto, el Sindicato de Personal Académico del CIDE (SIPACIDE) ha respaldado el nombramiento de Ibarra Rojas y se ha comprometido a canalizar toda la comunicación institucional a través de ella.
Una transición bajo vigilancia
Esta transición se lleva a cabo en un contexto de tensión prolongada dentro del centro, lo que podría complicar la gestión futura y ratificar el llamado a una mayor transparencia y respeto a las normas establecidas en el marco legal.
