¿Un Conde Falso? La Verdadera Historia de Juliana Awada y Bruno Barbier
El misterio que envuelve la relación entre Juliana Awada y Bruno Barbier ha salido a la luz, revelando una trama de engaños y confusiones sobre títulos nobiliarios y orígenes.
El 23 de noviembre de 2015, un correo electrónico dirigido al periodista Marcelo Larraquy desató una controversia inesperada. La firma del mensaje era Géraldine Smeets, quien aseguraba que Bruno Barbier, aclamado en los medios como conde, no pertenecía en absoluto a la nobleza belga.
Desenmascarando el Título Nobiliario
Smeets, gerente de la Cámara de Comercio Belgo-Luxemburguesa y residente en Argentina durante casi dos décadas, planteó un desafío directo: «A pesar de que se le ha adjudicado el título de conde aquí, él no lo posee». Este mensaje llegó justo después de que Larraquy publicara un artículo en Clarín, donde se mencionaba a Juliana Awada y su relación con el «conde belga».
Juliana y la Nobleza: Un Amor en el Aire
A pesar de las desmentidas, la pareja había cultivado una imagen glamorosa en el mundo del espectáculo argentino. Barbier, un empresario de renombre, había forjado una carrera impresionante en Argentina antes de conocer a Juliana Awada. Con una vasta fortuna heredada de su familia en Bélgica, Bruno se había hecho un nombre dirigiendo diversas empresas agrícolas y de diseño.
Un Encuentro Marcado por el Destino
El primer encuentro entre Juliana y Bruno se produjo en un vuelo de Air France rumbo a París. Un cruce de miradas y algunas sonrisas desató una conversación que cambiaría sus vidas. Aquel invierno de 2000 se convertiría en el punto de partida de una relación repleta de glamour y viajes por el mundo.
La Vida de una ‘Princesa Moderna’
Junto a Barbier, Juliana experimentó un estilo de vida de ensueño. Desde aprender francés hasta vacaciones en lugares exóticos, la transformación fue evidente. Sin embargo, la confusión sobre su estatus marital también emergió. Mientras ella se refería a él como su «marido», allegados a la pareja afirmaban que nunca contrajeron matrimonio.
Más Allá de los Títulos
La imagen de un conde no fue la única que construyeron como pareja. Juliana, quien había pasado por una ruptura tumultuosa previamente, encontró en Bruno no solo un compañero, sino un hombre que la introdujo a un círculo exclusivo de amistades y oportunidades. Desde encuentros con la reina Máxima de los Países Bajos hasta amistades cercanas en el mundo del espectáculo, Juliana se convirtió en una figura prominente no solo por su pareja, sino por su propia carrera.
Reflexiones sobre la Fama y el Amor
El relato de Juliana y Bruno es uno de glamour, pero también de secretos que resurgen. La investigación sobre su relación, marcada por la controversia de su título, pone de relieve las complejidades de una vida expuesta al ojo público. Un amor que parecía de cuento de hadas se confronta con la realidad de los títulos y la verdad, revelando que, a pesar de los lujos, la autenticidad es lo que realmente importa.
