Córdoba exige estabilidad y un rumbo claro para la industria argentina
Luis Macario, presidente de la Unión Industrial Córdoba, subraya la necesidad de un marco económico coherente y reglas definidas para impulsar el sector industrial argentino.
Un llamado a la estabilidad económica
El líder de la Unión Industrial Córdoba (UIC) enfatizó la urgencia de que Argentina cuente con «estabilidad, reglas claras y un rumbo económico consistente». En declaraciones al programa 6 en punto de Punto a Punto Radio (90.7), Macario destacó que «el orden macroeconómico, el equilibrio fiscal y la reducción de la inflación son condiciones indispensables» para el desarrollo industrial.
Además, afirmó que “la industria no solo agrega valor a los recursos naturales, sino que también genera empleo formal, un aspecto crítico en un país donde una parte significativa de la población trabaja en la informalidad”. Resaltó que «la innovación y el dinamismo de las economías regionales son pilares fundamentales que deben ser alimentados».
La postura del sector industrial
Macario expresó su acuerdo con el reciente comunicado emitido por la Unión Industrial Argentina (UIA), lo que cree que refleja la posición unificada del sector. «Evaluar la labor de los empresarios es fácil cuando no se han enfrentado a las responsabilidades que conlleva», mencionó, sugiriendo la necesidad de empatía por parte de quienes critican las decisiones empresariales.
El empresario también hizo hincapié en los desafíos cotidianos que enfrentan las empresas, afirmando que «hay que entender que detrás de cada empresa hay familias y que la situación económica actual se encuentra desorientada». No obstante, también admitió que «en todo ámbito hay quienes se aprovechan de las situaciones», refiriéndose a malas prácticas dentro del sector.
Competitividad y apertura de importaciones
Respecto a la apertura de importaciones, Macario mostró disposición a competir con el mercado externo siempre que se resuelvan las asimetrías de costos. «La competitividad es esencial en cualquier economía moderna, siempre y cuando se dé bajo condiciones justas», afirmó. Resaltó que «para competir a nivel global, es crucial abordar temas estructurales como la presión impositiva, la logística y el financiamiento», que a menudo escapan al control de las empresas.
