Celebración de la Literatura por la Paz en Corea del Sur
Autores de distintos rincones del mundo se unieron para dialogar sobre la literatura como medio de esperanza y convivencia en tiempos de conflicto.
El fin de semana pasado, se llevó a cabo la DMZ World Literature Festa, un festival internacional enfocado en la literatura promovido por The Global Network of Writers for Life, Peace and Coexistence. Este evento tuvo lugar en dos espacios emblemáticos de Corea del Sur: la Línea de Control Civil al sur de la Zona Desmilitarizada y la ciudad de Paju, conocida como la “Ciudad de los Libros”. La escritora y académica argentina María Rosa Lojo fue la única invitada de habla hispana, destacándose en un encuentro que reunió a voces influyentes de la literatura mundial.
Encuentros Literarios para la Paz Global
Durante tres días, autores de diversas nacionalidades se congregaron para reflexionar sobre cómo la literatura puede responder a las realidades de la guerra y fomentar un futuro de convivencia pacífica. Encabezado por la Premio Nobel de Literatura, Svetlana Alexievich, el evento recibió a escritores talentosos como Ahlam Bsharat de Palestina, Ismael Beah de Sierra Leona, y Priya Basil de India, entre otros.
La Diáspora y la Memoria Cultural
En su ponencia, Lojo abordó el concepto de Argentina como un país formado por diásporas, tocando las historias de migrantes y comunidades originarias que han tenido que renunciar a fragmentos de su identidad cultural. “Hablé de mi propia familia, que se exilió en Argentina tras la guerra civil española, y de cómo se crean nuevas identidades a partir de esas pérdidas”, expresó Lojo a LA NACION.
Además, Lojo presentó material literario traducido al coreano, incluyendo su ensayo “Ser una exiliada hija” y el cuento “Otra historia del guerrero y de la cautiva”, que se distribuyó durante el evento.
Reflexiones sobre Democracia y Memoria
En la inauguración, Alexievich abordó la censura política y el futuro de la democracia en su discurso “Cómo aprendimos a hablar en el país del silencio”. Lojo recordó una conversación con la Nobel, quien mostró interés por la memoria de los desaparecidos en Argentina. “Le aseguré que la sociedad argentina continúa conmemorando para que no se repita la historia de la dictadura”, explicó.
Un Mensaje de Esperanza
El cierre del evento incluyó visitas a lugares de memoria, como los Puentes de la Libertad, donde se leyeron mensajes por la paz. El comité organizador resaltó la importancia de las palabras de los autores que, desde lugares como Bielorrusia, Palestina y Argentina, tocaron profundamente el espíritu de todos los presentes. “En estos tiempos de desesperanza, nos hemos reunido para tejer hilos de paz que nos unen”, afirmaron.
Al finalizar, el mensaje fue claro: la literatura tiene un poder que trasciende la violencia y el conflicto. “Nuestros libros son vehículos de amor y dignidad para todos los seres vivos en el planeta. No perdamos la esperanza”, concluyeron los organizadores, anticipando un próximo encuentro aún más inclusivo y esperanzador.
