Venezuela y Estados Unidos: Un Nuevo Capítulo en la Venta de Petróleo
La petrolera estatal venezolana PDVSA ha anunciado que está en conversaciones para vender crudo a Estados Unidos, en un contexto marcado por la intervención del gobierno de Donald Trump en la comercialización del petróleo venezolano.
Este miércoles 7 de enero, Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) comunicó que se encuentra entablando negociaciones con Estados Unidos para la venta de petróleo. La iniciativa surge tras la declaración de la administración Trump, que afirmó controlará indefinidamente la comercialización del crudo venezolano.
Negociaciones en Curso
En un comunicado, PDVSA detalló que «se encuentra en proceso de negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, dentro del marco de las relaciones comerciales existentes entre ambos países». La compañía aseguró que este diálogo se desarrolla en un ambiente similar al que mantienen con empresas internacionales como Chevron, basado en transacciones comerciales, legalidad y transparencia.
Las Declaraciones de Chris Wright
El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, sostuvo que las ventas de petróleo de Venezuela serán monitoreadas «indefinidamente». En un evento organizado por Goldman Sachs en Miami, enfatizó que «vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela» y aseguró que se priorizará primero el petróleo almacenado.
Wright también mencionó que es necesario estabilizar la industria petrolera venezolana y que, para alcanzar una producción diaria superior a tres millones de barriles, se requerirán «decenas de miles de millones y un tiempo significativo».
El Impacto de la Decisión
Este nuevo enfoque del gobierno estadounidense incluye habilitar la importación de piezas, equipos y servicios destinados a revitalizar la producción petrolera de Venezuela. La iniciativa busca evitar que la industria colapse y estimular su crecimiento lo antes posible.
Se estima que Venezuela cuenta con aproximadamente una quinta parte de las reservas probadas de petróleo del mundo, sumando alrededor de 303.000 millones de barriles, en su mayoría crudos pesados y extrapesados.

