La Economía Argentina: Un Paisaje de Desafíos y Temores
La economía de Argentina se enfrenta a un panorama complejo, marcado por la inflación persistente y un riesgo país que supera los 500 puntos. Ramiro Tosi, economista y ex subsecretario de Financiamiento, da su perspectiva sobre la situación actual en una reciente entrevista con Canal E.
En el centro del debate económico se encuentra la decisión del gobierno de posponer la implementación de un nuevo Índice de Precios al Consumidor. Tosi manifiesta su preocupación, señalando que ajustar un índice de precios es un proceso largo y complicado. Además, recuerda que el IPC actual se basa en datos antiguos, específicamente de una encuesta de 2004, mientras que el nuevo índice se apoyaría en cifras de 2017.
La Controversia en Torno al Nuevo Índice
Tosi señala que el desafío va más allá de lo técnico. «Lo crucial aquí no es el impacto de un índice en particular, sino cómo este afecta la narrativa del Gobierno», advierte. Hacer ajustes hacia atrás en el cálculo del índice podría revelar que el esfuerzo fiscal ha recaído mayormente sobre los trabajadores, jubilados y empleados públicos, generando así una crisis de credibilidad a futuro. «Sin un nuevo índice claro, no habrá certeza para los agentes económicos sobre su publicación», sostiene.
Expectativas del Mercado Frente a la Inflación
En cuanto a la inflación actual, Tosi hace referencia al Relevamiento de Expectativas de Mercado. Para enero, se espera una desaceleración del 2.4%, pero proyecta que la inflación regular no bajará del 2% hasta mayo. Si estas proyecciones se cumplen, la inflación anual podría alcanzar el 25%, muy por encima del 10.5% estipulado en el presupuesto.
Relación Crítica con el Fondo Monetario Internacional
Un punto clave en la conversación es la relación de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Tosi recuerda que la acumulación de reservas, una meta no cumplida desde la firma del acuerdo, ha sido un tema recurrente. «El Gobierno ha declarado que no le importaba acumular reservas, pero se ha topado con una cruda realidad que revela las consecuencias de un Banco Central sin suficientes reservas», anota.
Aunque el Banco Central ha comenzado a comprar dólares, Tosi aclara que enero fue un mes atípico, donde buena parte de los 1.160 millones de dólares adquiridos se destinaron a pagos de deuda, que sumaron casi 4.000 millones de dólares. Este contexto subraya la fragilidad de la economía y el delicado equilibrio que el Gobierno debe mantener.
