El Misterioso Destino de la Cabeza de Carnero Asante que Perdura en el Olvido
Un tesoro oculto en las sombras del pasado británico
La Royal Artillery se encuentra en el ojo de la tormenta tras negarse a permitir el acceso público a un objeto extraordinario, robado en el siglo XIX por el ejército británico a los asante en lo que hoy es Ghana.
La impresionante cabeza de carnero dorada, que podría brillar en cualquier museo, permanece oculta en el comedor del regimiento en Larkhill, Wiltshire. Este artefacto era parte de los tesoros saqueados del antiguo palacio real en Kumasi, Asante, durante la invasión británica de 1874, que resultó en la destrucción de la ciudad.
El Saqueo de un Patrimonio Cultural
Con motivo de las guerras anglo-asante, el ejército británico despojó al palacio de invaluables objetos de arte, incluyendo la famosa cabeza de carnero. Esta pieza de arte destaca por sus hermosos cuernos en espiral, y en su momento, se la describió como “el mejor trofeo”, valorada en los informes de la época.
Criticas y Negativas de Acceso
Recientemente, Barnaby Phillips, un excorresponsal de la BBC, intentó solicitar acceso para investigar su próximo libro, pero se encontró con una negativa “por razones de seguridad”. La respuesta de la Royal Artillery dejó en claro que no se podría permitir el acceso a su colección privada, argumentando motivos de seguridad y seguro.
La Lucha por el Regreso del Patrimonio
Ivor Agyeman-Duah, un historiador y director del Museo del Palacio Manhyia, ha sido enlistado por el rey asante para negociar el regreso de estos artefactos. Agyeman-Duah mencionó su interés en dialogar con la Royal Artillery: “Esta pieza es un icónico testimonio del poder asante”.
La Impronta Colonial y sus Reflexiones
Las guerras anglo-asante culminaron en 1901, anexando el territorio al imperio británico, impulsadas por el interés en los recursos naturales de África Occidental. Phillips expresa que la Royal Artillery podría estar “avergonzada” por la base en que se exhibe la cabeza de carnero, que representa una época controvertida y está decorada con imágenes de tres niños africanos.
Un Acceso Limitado a Joyas Históricas
Dentro de las paredes del regimiento, estas piezas extraordinarias están reservadas solo para un círculo selecto. Phillips sostiene que, en lugar de permanecer ocultas, deberían ser prestadas a museos públicos, permitiendo así que el mundo reconozca la historia que representan.
Con un libro titulado «El Reino Africano del Oro: Gran Bretaña y el Tesoro Asante» en puerta, Phillips destaca la frustración de quienes han tenido acceso a estas obras, sintiéndose impotentes al ver que permanecen en el olvido.
Un portavoz del ejército ha declarado que, aunque no comentan sobre casos individuales, el acceso a estas locaciones militares está restringido por motivos de seguridad y operativos.
